Un 30% de los pacientes con leucemia mieloide crónica ya puede vivir sin tratamiento
Para poder suspender el tratamiento con seguridad, los pacientes deben estar siempre en fase crónica, llevar cinco años en tratamiento como mínimo y mantener una respuesta molecular profunda y sostenida en los dos últimos años
La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y su Grupo Español de LMC (GELMC), coincidiendo con el Día Mundial de la Leucemia Mieloide Crónica (LMC), subrayan que este cáncer sanguíneo es hoy un ejemplo de éxito médico: ha pasado de ser mortal a convertirse en una enfermedad crónica, con la misma esperanza de vida que la población general para la gran mayoría de pacientes.
La leucemia mieloide crónica es un tipo de cáncer sanguíneo en el que la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos. Está causada por una alteración genética adquirida (no hereditaria) conocida como cromosoma Filadelfia, que activa de forma continua una proteína llamada tirosina quinasa, responsable de la proliferación descontrolada de células. Gracias a la llegada de fármacos dirigidos, conocidos como inhibidores de tirosina quinasa (ITQ), la LMC ha pasado de ser una enfermedad casi siempre mortal hace dos décadas a convertirse en un ejemplo de éxito de la medicina de precisión.
En España, su incidencia es de 1,5 casos por cada 100.000 habitantes, lo que supone cerca de 800 nuevos diagnósticos al año.
Enfermedad indetectable
«Hoy podemos hablar de ‘cura funcional’: alrededor de un 30% de los pacientes logra suspender el tratamiento y mantener la enfermedad indetectable o en niveles muy bajos de forma indefinida», explica Valentín García Gutiérrez, presidente del GELMC, vicepresidente de la SEHH y hematólogo del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.
«Aunque todavía no podemos hablar de curación en sentido estricto, contamos con pacientes con más de una década de control sin recaída, lo que nos invita a un optimismo realista».
Para poder suspender el tratamiento con seguridad, los pacientes deben cumplir unos criterios estrictos: estar siempre en fase crónica, llevar cinco años en tratamiento como mínimo y mantener una respuesta molecular profunda y sostenida en los dos últimos años.
«Nuestro gran reto es seguir investigando para que este porcentaje crezca y cada vez más personas puedan vivir libres de tratamiento», añade García Gutiérrez.
El trasplante de médula ósea, que antes era el tratamiento de elección, se ha convertido en una opción muy minoritaria, indicada en menos del 10% de los casos resistentes a varios fármacos.
Hacia la curación total
«La llegada de nuevas generaciones de ITQ y, más recientemente, de fármacos innovadores como asciminib, ha supuesto una mejora muy importante en la tolerancia y calidad de vida de los pacientes», destaca el presidente del GELMC. «Nuestro compromiso es seguir trabajando para que, en un futuro, podamos hablar de curación sin reservas».
Además de los avances terapéuticos, la educación sanitaria sigue siendo clave. «La adherencia al tratamiento y la confianza entre médico y paciente son fundamentales para garantizar el éxito a largo plazo y detectar recaídas a tiempo», concluye García Gutiérrez.
Lo último en Medicamentos
-
Por qué el paracetamol durante el embarazo se relaciona con alteraciones reproductivas en las hijas
-
Nuevo avance contra el VIH: un fármaco usado contra el cáncer ataca el «escondite» del virus
-
Sin diagnóstico y por su cuenta: así toma pastillas para la erección el 77% de los hombres
-
CRIS Contra el Cáncer desarrolla una prueba en sangre para predecir el riesgo de recaída en mieloma múltiple
-
Dr. Van Den Berg: «Estamos más cerca de encontrar un tratamiento eficaz para la ELA»
Últimas noticias
-
Última hora de la invasión en Ceuta y actualidad política en directo: el juez Juan Carlos Peinado se jubila
-
Muere a los 93 años Bob Pettit, leyenda de la NBA y primer MVP de la historia
-
Maricarmen y sus muñecos
-
José Ignacio Ulayar: «A ETA no se la ha blanqueado, se la ha naturalizado»
-
Predicción del horóscopo para Aries hoy, viernes 25 de septiembre de 2026