Mundial de fútbol

El Mundial en peligro: el calentamiento del planeta amenaza el futuro de las competiciones de fútbol

14 de los 16 estadios del Mundial superan los umbrales de seguridad para jugar debido a riesgos climáticos

Los campos de fútbol españoles que acogerán el Mundial de 2030 están igualmente en peligro

Los aficionados se muestran a favor de que el fútbol asuma un mayor compromiso con el clima

El próximo Mundial podría ser el último torneo de este tipo que se dispute en Norteamérica. Así lo advierte un informe de Football For Future y Common Goal, que alerta de que 14 de los 16 estadios que acogerán la competición superaron el año pasado los umbrales de seguridad para jugar debido a las altas temperaturas, las lluvias torrenciales y el riesgo de inundaciones.

Las previsiones apuntan además a un empeoramiento del panorama en el largo plazo. Para 2050, casi el 90% de los estadios que albergarán los partidos en Estados Unidos, Canadá y México afrontarán condiciones de calor extremo inseguras sin medidas de adaptación, y 11 de los mismos sufrirán temperaturas incompatibles con la disputa de partidos.

Todo ello aparece reflejado en Pitches in Peril (Campos en riesgo), que ha sido realizado en colaboración con la empresa de análisis de riesgos climáticos y resiliencia Jupiter Intelligence y con el apoyo de la Fundación CO₂. El texto detalla cómo el aumento de las temperaturas, las inundaciones y la sequía transformarán los lugares donde practicamos deporte.

Mundial de España

El informe asegura que también las sedes de los mundiales de 2030, que será organizado por España, Portugal y Marruecos, y 2034 (Arabia Saudí) corren peligro para mediados de siglo, cuando registrarán más del doble de días de calor extremo.

En 2050, los niveles de precipitación en estos países podrían alcanzar «hasta 157 mm al día, más del triple del umbral considerado impracticable para jugar al fútbol». Igualmente se prevé una demanda de agua «cuatro veces superior al suministro disponible localmente».

El estadio Santiago Bernabéu es uno de los candidatos a acoger la final del Mundial de fútbol de 2030.

Fútbol base

Pitches in Peril no analiza únicamente los grandes estadios del Mundial, sino que también presta atención al estado de los campos del fútbol base en los que se forjan las estrellas del mañana.

Su conclusión respecto a los mismos es igualmente preocupante: «dos tercios de los campos de fútbol base donde crecieron leyendas como Messi, Salah o Troost-Ekong sufrirán condiciones de calor inseguras o incompatibles con la práctica deportiva en 2050».

Principales peligros

Todos los campos que han sido objeto de estudio superan ya los límites que podrían llevar a su inutilización debido a peligros como el calor, las inundaciones, la sequía o los incendios forestales. Además, «las condiciones empeorarán de aquí a 2050, desde el aumento de las temperaturas hasta un mayor riesgo de inundaciones».

«Los campos del Sur Global serán los más afectados: afrontarán, de media, siete veces más días de calor incompatible con la práctica deportiva que los del Norte Global, a menudo sin los recursos necesarios para adaptarse», avisa el informe.

Futbolistas

También se cuenta en este trabajo con la aportación de un grupo de futbolistas profesionales masculinos que expresan su preocupación por la crisis climática. «Se suman así a un movimiento global impulsado por jugadoras como Sofie Pedersen y cerca de 50 futbolistas durante el Mundial femenino de 2023», destacan los autores.

En palabras de Juan Mata, mítico futbolista español y campeón del mundo en el año 2010 con la selección nacional de fútbol: «como español, no puedo ignorar la realidad de la crisis climática».

Juan Mata, durante un partido del Manchester United en la Champions League. (Getty)

Dana de Valencia

«Lo estamos viendo con más claridad que nunca, desde olas de calor sin precedentes hasta inundaciones como las de Valencia», añade Mata, exjugador del club de la capital del Turia, en clara alusión a la trágica DANA que en 2024 provocó el fallecimiento de 229 personas y más de 300.000 afectados, así como daños materiales por un valor que supera los 17.000 millones de euros.

«El fútbol siempre ha unido a la gente, pero ahora también nos recuerda lo que podemos perder si no actuamos. Todos tenemos un papel que desempeñar para afrontar este desafío, por nuestras comunidades hoy y por las generaciones futuras», recalca el campeón del mundo.

Mata es además uno de los fundadores de Common Goal, organización benéfica cuyo propósito es animar a los futbolistas profesionales a donar el 1% de su sueldo para causas sociales.

Crisis climática

Mata no es el único miembro de Common Goal que se ha manifestado en relación con la publicación de Pitches in Peril. Como señala Serge Gnabry, futbolista alemán del Bayern de Múnich: «la crisis climática está golpeando con fuerza. El informe deja claro que el aumento de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la capacidad de los jóvenes para jugar de forma segura”.

«Por eso debemos unirnos para proteger estos espacios y garantizar que todos los niños puedan crecer en un entorno seguro y saludable», insiste el futbolista del combinado germano.

Juego inseguro

Por su parte, Jessie Fleming, capitana de Canadá y centrocampista del Portland Thorns, se muestra impresionada por las conclusiones del documento: «da miedo pensar que casi todos los estadios de la Copa del Mundo se enfrentarán a condiciones de juego inseguras para el año 2050».

«He jugado en muchas de estas ciudades y este informe demuestra lo rápido que está cambiando el juego; necesitamos adaptarnos ahora si queremos proteger el futuro del fútbol», insiste Fleming, que termina con un llamamiento: «los campos de fútbol base son donde crecemos como personas y comunidades. El fútbol debe defender a estas comunidades».

Aficionados

El informe también recoge las opiniones de 3.600 aficionados al fútbol de Estados Unidos, Canadá y México. Los resultados de esta encuesta muestran un amplio respaldo a la idea de que el fútbol asuma un mayor liderazgo climático.

De hecho, el 96% de los aficionados mexicanos, el 90% de los canadienses y el 87% de los estadounidenses creen que el Mundial debe ser un referente global de sostenibilidad en el deporte.

En los tres países, el 86% considera que clubes y organismos deportivos deberían pronunciarse sobre la crisis climática. Además, el 91% se sentiría orgulloso si su club adoptara medidas visibles contra el cambio climático. Un porcentaje muy similar (92%) apoya que los jugadores hablen públicamente sobre la crisis climática.