Marmotas emprendedoras

Marmotas superestrellas en OnlyFans… ¡y con una criptomoneda valorada en millones de dólares!

El Proyecto Marmota se inició en 1962 y ahora se impulsa en OnlyMarms

La cuenta de las marmotas en OnlyFans es gratuita y sólo se financia con aportaciones voluntarias

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¿A quién no le va a gustar unas marmotas correteando por el campo? Algunos, incluso, están dispuestos a pagar por verlas en OnlyFans, la polémica plataforma de suscripciones que ofrece contenidos para adultos. Dentro de la misma se encuentra alojado OnlyMarms, un perfil lleno de imágenes y vídeos, «sin censura», se apunta irónicamente, de estos populares roedores.

Todo comenzó por una simple cuestión de necesidad: los recortes de la Administración Trump a la ciencia han puesto en entredicho la continuidad de un emblemático proyecto que se desarrolla desde hace seis décadas en el Laboratorio Biológico de las Montañas Rocosas (RMBL, por sus siglas en inglés).

En esta estación biológica han trabajado varias generaciones de investigadores dedicados a analizar el comportamiento de las marmotas de vientre amarillo (Marmota flaviventris), especie presente en buena parte del oeste de Estados Unidos.

Falta de fondos

El Proyecto Marmota comenzó su andadura en el RMBL en 1962, y la información que ha recopilado a lo largo de todo este tiempo posee un incalculable valor científico. Pero ahora todo se podría ir al traste por falta de fondos, después de que la Fundación Nacional de Ciencias decidiera retirar su financiación.

Esta cuestión trae de cabeza a Daniel Blumstein, profesor del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la UCLA y codirector del Proyecto Marmota.

En un artículo publicado en The New York Times se cuenta que un día, pensando en cómo resolver la papeleta, el biólogo se acordó de un programa de televisión acerca de una madre soltera y desempleada que decide abrirse una cuenta en OnlyFans para sostenerse económicamente.

Contenido divulgativo

Blumstein propuso en el laboratorio, de manera inocente, hacer algo parecido a lo que había visto en ese programa de televisión para garantizar la continuidad del proyecto. Sus compañeros no lo terminaban de ver claro hasta que una estudiante de posgrado propuso llamar al perfil OnlyMarms.

Lo cierto es que el nombre hizo fortuna y decidieron lanzarse a la piscina y crear ese perfil que publica imágenes y vídeos de marmotas, a los que añaden explicaciones sobre sus conductas que convierten cada pieza en un interesante contenido divulgativo.

Resultados dispares

Con ello han obtenido unos resultados, ciertamente, dispares: el éxito en materia de comunicación es innegable, como muestran las informaciones aparecidas en prensa. Pero la cobertura mediática no se ha traducido en una suma de dinero significativa.

Desde que se puso en marcha el perfil a finales de mayo, se han recaudado unos 6.000 dólares, aunque en realidad la cantidad es incluso menor, porque hay que descontar la parte que se queda OnlyFans.

La posible explicación es que OnlyMarms es una cuenta gratuita. Sólo se ingresa dinero cuando las personas suscritas deciden dejar una aportación voluntaria —las llamadas propinas o tips de OnlyFans— a cambio de los vídeos e imágenes de las marmotas.

Criptomoneda

El siguiente capítulo de esta historia supuso un vuelco total. «Internet hizo lo que suele hacer: la página se volvió viral. Los fanáticos aprovecharon la oportunidad y crearon una criptomoneda basada en memes, $OnlyMarms, comprometiéndose a destinar las regalías de los creadores directamente al laboratorio», explican desde la propia comunidad digital impulsora de la criptomoneda.

Poco después, Julien Martin, el otro codirector del Proyecto Marmota, reclamó las regalías, avaló el token y lo añadió a la recaudación de fondos del laboratorio junto con la página de OnlyFans, «porque toda madriguera necesita más de una entrada», recalca la misma fuente.

Valor millonario

$OnlyMarms apareció a finales del pasado mes de julio. Tras su lanzamiento, alcanzó una capitalización de mercado que rozó los 3,9 millones de dólares, y ahora se mantiene estable en torno a los 1,2 millones.

Conviene aclarar que esta cifra no equivale al dinero recaudado por el proyecto, sino al valor de mercado de todos los tokens —las unidades digitales de la criptomoneda— que están en circulación.

Pero mucho más importante que la fluctuación de su valor es el hecho de que la criptomoneda ya ha generado fondos para el Proyecto Marmota: en sus tres primeros días ha conseguido reunir 25.000 dólares que, unidos a lo recaudado en OnlyFans, dan una suma que supera los 30.000 dólares, lo cual ha sido muy celebrado por los responsables.

Un hito insuficiente

En palabras de Martin: «Alcanzar los 30.000 dólares es un hito, y eso es fantástico, pero con esa cantidad no habremos resuelto nuestros problemas. Servirá para comprar nuevo equipamiento, más trampas para marmotas, nuevos telescopios terrestres y trípodes, todo ello muy útil. Sin embargo, si queremos asegurar la supervivencia del proyecto a largo plazo, necesitamos aspirar a objetivos mucho más ambiciosos».

El codirector explica en un vídeo publicado en redes sociales que, para mantener un año completo de investigación, se necesitarían unos 100.000 dólares. Con esta cantidad se podría pagar el salario de una persona para realizar trabajo de campo, además de gestionar las redes sociales y cubrir distintos gastos de campo y de laboratorio durante el año.

«Pero eso sólo serviría para una persona y nos daría un año para encontrar otras fuentes de financiación», añade.

Una fundación

Martin desgrana en este vídeo lo que harían con los fondos si recaudan cantidades relevantes. Por ejemplo, si alcanzan el millón de dólares, crearían una fundación, «probablemente la Fundación para la Investigación de la Marmota o la Fundación de la Marmota de Vientre Amarillo» que dispondría de un fondo patrimonial para garantizar la viabilidad del proyecto a largo plazo.

En todo caso, el científico aclara que el objetivo no es enriquecer a los responsables del proyecto. «Ningún dinero irá destinado a aumentar nuestros salarios ni a que nosotros obtengamos beneficios personales», asegura.

«La idea es invertir todos esos recursos en apoyar la investigación: financiar el salario de estudiantes, adquirir más equipamiento de laboratorio y contratar a un técnico que trabaje durante todo el año para ayudar con todas las tareas que son imprescindibles si queremos que este proyecto de investigación tenga una visión y una continuidad a largo plazo», concluye el codirector.