Tráfico de angulas

Golpe al tráfico de angulas: la Guardia Civil incauta 400 kilos de una especie cada vez más escasa

La operación Putzua deja 10 detenidos en Guipúzcoa y Francia y bienes bloqueados por más de 3 millones

La anguila europea está en peligro crítico y su población ha caído un 95%: el kilo vale 5.000 euros

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Guardia Civil ha desmantelado, en colaboración con la Gendarmería Nacional Francesa, una red criminal dedicada al tráfico ilegal de angulas, la forma juvenil de la anguila europea, una especie en peligro crítico de extinción. La operación, denominada Putzua, se saldó con diez detenidos y la incautación de más de 400 kilos de este preciado producto.

La investigación arrancó a principios de 2025, cuando los agentes detectaron a un grupo de pescadores furtivos que operaba entre el País Vasco y el sur de Francia. Estos individuos incumplían sistemáticamente la obligación de declarar sus capturas, rompiendo la trazabilidad de la mercancía para poder venderla sin control a una empresa española.

Registro y detenciones

En el lado español, la Guardia Civil practicó cuatro detenciones en Guipúzcoa y registró sedes empresariales, viveros y domicilios. Los agentes del Seprona intervinieron 28 kilogramos de angulas vivas y 407 kilos de angula congelada que carecían de cualquier control sanitario, lo que las hacía no aptas para el consumo humano. También se incautaron 65.000 euros en efectivo de procedencia no justificada.

Simultáneamente, la Gendarmería Nacional realizó en Francia seis registros y seis detenciones, con la intervención de 10 kilos de angula congelada y 13.000 euros en efectivo. El golpe al entramado fue aún mayor en términos económicos: se bloquearon activos bancarios por 416.000 euros y se embargaron fincas y vehículos valorados en 2,78 millones de euros.

Una especie al límite

La anguila europea (Anguilla anguilla) lleva décadas al borde del colapso. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la clasifica como especie en peligro crítico de extinción tras un desplome de su población que supera el 95% respecto a los niveles históricos. Pese a ello, en España sigue permitiéndose su pesca dentro de determinadas cuotas, una situación que los expertos llevan años denunciando.

La anguila está, además, incluida en el Apéndice II del Convenio CITES, que prohíbe su exportación fuera de la Unión Europea. Esta restricción no ha frenado la demanda en el mercado asiático, donde el kilo llega a alcanzar los 5.000 euros, un precio que convierte a la especie en objetivo codiciado para las organizaciones criminales.

El precio del lujo

El negocio del tráfico ilegal de angulas se sostiene sobre una paradoja: la anguila es al mismo tiempo un manjar protegido y una especie al borde de la desaparición.

Grupos especializados en este comercio ilícito capturan ejemplares sin declarar, los mueven por circuitos opacos y los colocan en mercados internacionales que pagan precios astronómicos. La Guardia Civil y sus socios europeos llevan años combatiendo estas redes con resultados cada vez más contundentes.

La operación Putzua fue dirigida en España por la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Sebastián, con el apoyo de las autoridades de Pesca y Salud Pública de la Diputación Foral de Guipúzcoa. Las actuaciones se coordinaron a través de una Orden Europea de Investigación con el respaldo de Europol, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) y la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea.

Operativo del Seprona al frente

El operativo para localizar este tráfico ilegal de angulas fue ejecutado por la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) del Seprona de la Guardia Civil en colaboración con la Oficina Central de Lucha contra las Amenazas al Medioambiente y la Salud Pública de la Gendarmería francesa. Esta coordinación transfronteriza fue clave para desmantelar una estructura que utilizaba la frontera como escudo frente a las investigaciones nacionales.

La anguila europea es, junto a otras especies migratorias, uno de los indicadores más fiables del estado de salud de los ríos y los estuarios. Su recuperación depende tanto de las medidas de gestión pesquera como de la persecución del tráfico ilegal, que sustrae cada año miles de kilos de angulas del ciclo natural de reproducción. La Guardia Civil lleva años alertando de que el comercio clandestino compromete cualquier posibilidad de recuperación a largo plazo de la especie.