Reciclaje eólico

EnergyLoop impulsa el reciclaje de los aerogeneradores para llevar la circularidad a la energía eólica

La vida útil de los aerogeneradores se sitúa entre los 20 y los 25 años

El reciclaje sirve para dar una segunda vida a las palas de los aerogeneradores

En la planta de reciclaje se pueden tratar hasta 10.000 toneladas de materiales al año

Durante la primera década de este siglo se instalaron en España unos 20 gigavatios de potencia eólica, iniciándose así el despegue de esta energía renovable en nuestro país. Hablamos de miles de aerogeneradores que en los próximos años alcanzarán el final de su vida útil, que dura entre 20 y 25 años. Todo ello plantea un enorme reto de reciclaje industrial.

La situación no es muy diferente en los países de nuestro entorno. Según cálculos del sector, para 2030 se tendrán que desmantelar en Europa cerca de 5.700 aerogeneradores al año, procedentes de la repotenciación de parques —sustitución de turbinas antiguas por otras más potentes— o de instalaciones que llegan al final de su ciclo operativo.

Iberdrola y FCC son conscientes de la magnitud de este desafío, lo que les llevó a unir fuerzas para poner en marcha EnergyLoop, la primera planta de España dedicada al reciclaje de palas de aerogeneradores. Inaugurada en junio del pasado año en Cortes (Navarra), su objetivo es impulsar la economía circular en el sector eólico.

Visión a largo plazo

Federico Sanmartín, director de EnergyLoop, explica que la planta de reciclaje es fruto de la alianza de dos grandes compañías que comparten una misma «visión a largo plazo».

«Iberdrola, como uno de los mayores operadores eólicos del mundo, conoce bien que el crecimiento de la energía renovable lleva asociado un reto claro: la gestión responsable del final de vida de los aerogeneradores. FCC, por su parte, aporta una amplia experiencia en gestión de residuos complejos y soluciones industriales de economía circular», añade Sanmartín.

«EnergyLoop nace precisamente de la combinación de esas capacidades, con una idea muy clara: la transición energética sólo es completa si se aborda todo el ciclo de vida de los activos, incluido su reciclaje», añade el director de la planta.

Palas y otros componentes

La planta de reciclaje cuenta con una capacidad de tratamiento de hasta 10.000 toneladas de materiales al año. Principalmente se trabaja con las palas de los aerogeneradores, pero también se pueden tratar y valorizar otros muchos recursos, como por ejemplo:

«El enfoque es siempre maximizar la recuperación y minimizar el rechazo final, integrando cada fracción en el destino más adecuado», detalla el director.

Repotenciación

EnergyLoop inició su actividad gestionando los residuos procedentes de la repotenciación de los parques eólicos Isabela y Molar del Molinar, en Albacete. Se trata además de los primeros parques de Iberdrola que son repotenciados en España.

Las obras, todavía en marcha, contemplan el desmontaje de 139 aerogeneradores —417 palas y más de 800 toneladas de material— que serán sustituidos por 22 turbinas de mayor potencia y eficiencia.

Proceso de reciclaje

Paralelamente, las viejas palas están siendo sometidas a un proceso de reciclaje que comienza en los propios parques, donde son seccionadas para facilitar su traslado por carretera hasta la planta.

Después, ya en EnergyLoop, se produce el desmontaje y separación de los diferentes componentes, que vuelven a ser cortados para obtener piezas de unos cuatro metros para facilitar su manejo.

Cemento

A continuación, estas piezas se trituran hasta obtener fragmentos de un centímetro de diámetro aptos para la fabricación, por ejemplo, de cemento o de vigas de carga. En otras ocasiones, en lugar de ser trituradas, las piezas se destinan a mobiliario urbano y otras infraestructuras, y acaban formando parte de bancos, marquesinas de autobuses o parques infantiles.

El material recuperado también puede destinarse a la fabricación de barreras acústicas, atenuadores de olas, gradas, firme de carreteras o techos de naves y viviendas, entre otras muchas opciones. «El resultado es la creación de nuevas cadenas de valor, evitando el vertedero y reduciendo el consumo de recursos vírgenes en otros sectores industriales», destaca Sanmartín.

Puestos de trabajo

Actualmente, la planta de reciclaje da empleo directo a ocho personas, entre personal técnico, operativo, de mantenimiento y gestión. A esto se suma una importante creación de empleo indirecto, ligado a necesidades de transporte, servicios industriales y cadena de suministro.

«A medida que la capacidad de tratamiento se vaya desplegando por completo, la instalación tiene potencial para incrementar significativamente esta creación de puestos de trabajo, consolidándose como un polo industrial de referencia en economía circular y generando oportunidades estables y cualificadas en el entorno», añade el director.

Balance positivo

A punto de cumplirse el primer año desde la inauguración de EnergyLoop, Sanmartín hace un balance positivo de lo conseguido hasta ahora.

«Ha sido una etapa intensa, centrada en poner en marcha una instalación industrial pionera en Europa, validando procesos, formando equipos y asegurando que toda la operación cumpla con los más altos estándares técnicos, ambientales y de seguridad».

Nuevos proyectos

El responsable espera alcanzar pronto el pleno desarrollo de la capacidad industrial de las instalaciones para poder desarrollar nuevos proyectos y aplicaciones con los materiales reciclados, en colaboración con otros sectores productivos.

El propósito es consolidarse como un referente europeo en reciclaje de palas y materiales eólicos, acompañando desde esta posición el crecimiento del sector renovable. «En definitiva, el objetivo es claro: demostrar que la energía eólica puede ser plenamente circular, también al final de su vida útil», concluye Sanmartín.