Acuerdo con Gibraltar

Preocupación en Andalucía: el acuerdo con Gibraltar modificará las mareas y afectará a la fauna y flora

La Junta de Andalucía advierte que el texto deja sin regular los rellenos que lleva a cabo la colonia británica tiene consecuencias directas para el litoral andaluz

La consejera andaluza lleva más de un año enviando escritos al Ministerio de Exteriores sin respuesta

La Zona de Especial Conservación del Estrecho Oriental no quedó recogida por escrito en el tratado

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El acuerdo sobre Gibraltar que regulará las relaciones del Peñón con la Unión Europea tras el Brexit ha encendido las alarmas en la Junta de Andalucía. La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García ha advertido que el texto deja sin regular los rellenos que lleva a cabo la colonia británica, con consecuencias directas para el litoral andaluz. Según la consejera, ese acuerdo «va a ir modificando las mareas que llegan a la costa», además de alterar «la flora y fauna del océano».

García lo explicó este lunes en declaraciones a Canal Sur Radio, recogidas por Europa Press. La Junta lleva meses trasladando su preocupación por escrito al Ministerio de Asuntos Exteriores y al ministro José Manuel Albares, sin que sus demandas hayan quedado reflejadas en el texto final del tratado.

La administración autonómica considera que su falta de participación en la elaboración del acuerdo ha derivado en la omisión de elementos clave para la protección medioambiental de la región.

Sin control ambiental en los rellenos

La consejera subrayó que el acuerdo deja el asunto de los rellenos «al libre albedrío de lo que Gibraltar quiera decir». El Gobierno andaluz lleva más de un año alertando de que el Peñón no cumple con la normativa internacional en materia de rellenos, sin que el Ministerio haya actuado. García insistió en que esta es «una competencia totalmente del Ministerio», lo que deja a la Junta sin capacidad de intervención directa.

Los rellenos que Gibraltar realiza en el mar constituyen una práctica denunciada desde hace años por ecologistas y organizaciones ambientales. Estas obras ganan terreno al océano sin que existan evaluaciones de impacto ambiental rigurosas ni mecanismos de control internacional efectivos. La Junta teme que el nuevo acuerdo consolide esa situación de impunidad en lugar de atajarla.

La ZEC del Estrecho, ignorada

Uno de los puntos más sensibles para Andalucía es la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental, un espacio protegido que no quedó recogido por escrito en el tratado.

Según García, esto supone que su protección queda ahora «al albur de lo que Gibraltar quiera decir», alegando habitualmente que cumple la normativa como «excusa». La consejera advirtió de que la omisión de esta figura de protección en el texto es una señal preocupante sobre las prioridades del acuerdo.

Laguna «especialmente grave»

La ZEC del Estrecho Oriental alberga ecosistemas marinos de alto valor ecológico y es un corredor fundamental para la fauna del Mediterráneo y el Atlántico.

Su exclusión del texto supone que cualquier actividad de relleno o construcción en la zona adyacente podría desarrollarse sin las garantías medioambientales que exige la normativa europea. La Junta considera que esta laguna es especialmente grave dada la proximidad de las obras al Campo de Gibraltar.

Impacto directo en la costa andaluza

García insistió en que los proyectos de Gibraltar «afectan directamente a la costa andaluza, a España, al Campo de Gibraltar». Los rellenos alteran la dinámica de las corrientes marinas y modifican las mareas que llegan al litoral gaditano, con consecuencias para la biodiversidad, la pesca y los ecosistemas costeros. La consejera subrayó que «nadie está midiendo» el impacto real de estas actuaciones sobre el medioambiente.

Desde la Junta ya trasladaron al Ministerio que «hay una afectación territorial importantísima» y que el acuerdo sobre Gibraltar parece haber dejado de lado, en su base, todo aquello que interesaba especialmente a Andalucía. García mostró su preocupación por que las consecuencias medioambientales de estas obras queden sin respaldo legal ni mecanismos de supervisión efectivos en el nuevo marco regulador entre el Peñón y la UE.