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Ten cuidado con lo que dices, por si acaso: las cabras pueden guiarse por la voz humana para encontrar comida y objetos escondidos

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

¿Sabía que una cabra podría estar pendiente no solo de lo que dice, sino de hacia dónde lo dice? Un estudio científico revela que estos animales poseen una capacidad cognitiva sorprendente: utilizan la orientación de la voz humana para encontrar objetos y comida.

El hallazgo sitúa a las cabras en un selecto grupo de especies capaces de interpretar señales acústicas humanas de forma espacial.

La ciencia confirma que las cabras utilizan la dirección de nuestra voz para localizar recompensas

Un equipo internacional de investigadores analizó el comportamiento de 29 cabras domésticas en un santuario del Reino Unido. El estudio, publicado en la revista Royal Society Open Science, diseñó una prueba experimental con dos cubos rojos ocultos tras una pantalla de madera.

Mientras los animales esperaban, una persona escondida depositaba pasta cruda en uno de los recipientes. Los científicos descubrieron que estos animales no eligen al azar. Cuando el investigador emitía su voz directamente hacia el cubo que contenía el premio, las cabras acertaban el lugar de la comida en el 60% de las ocasiones.

Este dato contrasta con los resultados obtenidos cuando la persona permanecía en silencio, momento en el que el éxito bajaba al 47%. Al hablar en una dirección opuesta a los cubos, la tasa de acierto apenas alcanzó el 49%.

Estas cifras demuestran que los animales no utilizaban el olfato, sino que seguían activamente la dirección de la voz humana para resolver el enigma.

¿Cómo interpretan estos animales las señales acústicas de los humanos?

La investigación aclara que las cabras no comprenden el lenguaje humano en un sentido lingüístico estricto. Sin embargo, demuestra una habilidad para extraer información útil de los sonidos que emitimos.

Los animales perciben la voz como un indicador social y espacial. Entienden que, si un sonido proviene de una dirección concreta, es muy probable que en ese punto se encuentre algo de su interés.

Esta capacidad resulta inusual en el reino animal. Aunque los perros domésticos realizan esta tarea con facilidad, otros animales cercanos evolutivamente a nosotros no siempre lo logran.

Por ejemplo, algunos experimentos previos indican que los chimpancés tienen serias dificultades para seguir pistas auditivas direccionales con el fin de localizar objetos.

Las cabras, por tanto, manifiestan una inteligencia social más sofisticada de lo que la comunidad científica pensaba tradicionalmente.

La inteligencia social de las cabras y el impacto de la domesticación

Los autores del informe sugieren que la milenaria convivencia con nuestra especie ha moldeado el cerebro de estos rumiantes. Como uno de los animales domesticados más antiguos, las cabras han acumulado una gran experiencia interactuando con personas.

Esta exposición constante parece haber favorecido la aparición de habilidades para interpretar señales humanas complejas. Este descubrimiento se suma a investigaciones previas que ya apuntaban a una gran sensibilidad auditiva en la especie.

Estudios anteriores confirmaron que las cabras distinguen entre diferentes emociones en el tono de voz de una persona, diferenciando si estamos enfadados o alegres.

Los nuevos datos refuerzan la idea de que estos animales no actúan como observadores pasivos en su entorno. Al contrario, escuchan con atención, procesan la información y toman decisiones estratégicas basadas en nuestro comportamiento acústico.