Naturaleza
Arbustos

Lo pisas sin darte cuenta, pero es un arbusto endémico de la península ibérica y está en peligro de extinción en Castilla-La Mancha

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

España alberga joyas vegetales que pasan desapercibidas. El pítano, un arbusto leñoso de llamativas flores amarillas, sobrevive en enclaves muy específicos de nuestra geografía.

Pese a su discreción, este endemismo ibérico se enfrenta a una situación límite. Diversas normativas y proyectos científicos intentan salvar del olvido a una especie que podría desaparecer definitivamente de los paisajes de Castilla-La Mancha y en Andalucía.

El pítano: un tesoro botánico exclusivo de España que lucha por su supervivencia en varias zonas de España

El pítano (Vella pseudocytisus) no es una planta cualquiera. Los expertos la consideran un paleoendemismo, un vestigio de épocas pasadas que hoy solo resiste en poblaciones relictas y aisladas.

Este arbusto suele alcanzar el metro y medio de altura y presenta hojas carnosas. Aunque una simple vista parezca una mata más del monte, su valor ecológico resulta incalculable. Durante su floración, exhibe diferentes tonalidades de amarillo.

En la actualidad, la subespecie pseudocytisus se reparte en núcleos muy reducidos. La encontramos en el límite entre Madrid y Toledo, concretamente en Aranjuez y Ontígola, así como en un núcleo recientemente localizado en Yeles y en Orce (Granada).

La situación en Castilla-La Mancha es crítica, donde la legislación la cataloga oficialmente «En Peligro de Extinción». Su supervivencia depende de suelos muy particulares, formados por yesos y margas, en zonas de clima continental extremos con escasas precipitaciones.

¿Por qué el pítano corre un riesgo real de desaparecer para siempre?

Diversos factores amenazan la estabilidad de este arbusto. Según un informe de la Asociación y Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales realizado José González Granados, la expansión de urbanizaciones y nuevas infraestructuras ha fragmentado su hábitat de forma severa en la zona centro.

A esto se suma el impacto de la agricultura y las repoblaciones forestales inadecuadas que utilizan especies no autóctonas. La biología de la planta tampoco facilita las cosas.

El pítano tiene un crecimiento muy lento y su regeneración natural mediante semillas es escasas en el campo, dependiendo de años excepcionalmente lluviosos para que las plántulas prosperen.

Además, la planta sufre la presión del sobrepastoreo y es extremadamente vulnerable al fuego, ya que carece de la capacidad de rebrotar tras un incendio. En Aragón, donde habita la subespecie paui (conocida como crujiente), el Gobierno regional advierte de que la supervivencia es poco probable si los factores que causan su declive actual siguen actuando.

De Teruel a Toledo: las subespecies del arbusto y su protección legal

La ciencia distingue entre diferentes poblaciones de esta especie. Mientras que en el centro peninsular domina la subespecie pseudocytisus, en el sur de Teruel sobrevive la subespecie paui.

Esta última cuenta con un Plan de Recuperación específico aprobado mediante el Decreto 92/2003 del Gobierno de Aragón. Este plan busca elevar la población, estimada entre 20.000 y 30.000 individuos, para que deje de estar en peligro crítico.

En Castilla-La Mancha, la colaboración público-privada marca el camino. La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), junto a la empresa Holcim España, desarrolla proyectos de restauración ecológica en canteras de Yepes-Ciruelos.

Los investigadores han plantado cientos de ejemplares en parcelas experimentales, concluyendo que las laderas de umbría ofrecen las mejores condiciones para que el pítano complete su ciclo biológico con éxito.

Estas acciones, unidas a la preservación de semillas en bancos de germoplasma, representan la última esperanza para conservar esta planta.