DGT

Lo hemos hecho todos con la bici y la DGT dicta sentencia: hasta 500 euros de multa confirmados

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hacer un caballito con la bicicleta (levantar la rueda delantera y circular apoyado solo sobre la trasera) se considera una conducta de riesgo cuando se realiza en la vía pública. Tanto la DGT como las ordenanzas municipales encuadran este tipo de dentro de comportamientos que reducen el control de la bici y aumentan la probabilidad de accidente. La razón es clara: al ejecutar un caballito, el ciclista pierde estabilidad, disminuye su capacidad de frenado y limita su reacción ante cualquier imprevisto.

Asimismo, hay varias normas que los ciclistas deben conocer y respetar. Una de las más relevantes está relacionada con las luces: «Siempre que circulen de noche, en pasos inferiores o por túneles, los ciclistas deben llevar las luces encendidas delante y detrás para ver y hacerse visibles». La multa por incumplimiento asciende a 200 euros.

La multa de la DGT por hacer esto con la bici

Las bicicletas son consideradas vehículos en el Reglamento General de Circulación (RGC) y, como tal, deben cumplir las mismas normas básicas que el resto de usuarios de la vía, tanto en ciudad como en carretera.

En el ámbito municipal, las ordenanzas de circulación permiten sancionar conductas imprudentes. Es decir, aunque el «caballito» no aparezca con ese nombre en la normativa, puede ser una conducta sancionable si se considera que la maniobra compromete la seguridad del resto de usuarios de la vía. En términos generales, las multas pueden oscilar entre 50 y 500 euros . Si la acción deriva en un accidente, podrían derivarse  responsabilidades civiles e incluso penales, en función de la gravedad de los hechos.

Otra de las reglas fundamentales de la DGT para quienes van en bici es la obligación de señalizar las maniobras con antelación, especialmente los giros y las frenadas bruscas, así como respetar semáforos y señales de prioridad. Cuando exista un carril bici, debe utilizarse de forma preferente. En carretera, los ciclistas deben circular por el arcén derecho si es transitable y mantener las condiciones de visibilidad adecuadas, utilizando alumbrado delantero blanco y trasero rojo en situaciones de baja luz.

Asimismo, se prohíbe el uso de auriculares y del teléfono móvil durante la conducción. El consumo de alcohol está sujeto a los mismos controles que el resto de conductores. También deben respetarse las normas sobre pasajeros y el uso del casco según el tipo de vía y edad; «sólo puedes llevar niños que no superen esa edad en un asiento adicional homologado. La multa por incumplir esta norma para bicicletas o por llevar a un niño incorrectamente es de 100 euros», recuerda el RACE.

Consejos de seguridad

La DGT recuerda que la bicicleta es un vehículo y, por tanto, debe circular respetando las normas básicas de seguridad vial. Conocer la normativa, las señales y las recomendaciones oficiales es fundamental para reducir el riesgo de accidentes y mejorar la convivencia con el resto de usuarios de la vía.

En primer lugar, es esencial que la bici encuentre en buen estado antes de iniciar cualquier desplazamiento, según. la DGT. La revisión de los frenos, la presión de los neumáticos y el correcto funcionamiento del alumbrado puede evitar incidencias. Es recomendable revisar periódicamente estos elementos,.

Asimismo, resulta imprescindible adoptar una posición correcta sobre la bicicleta y utilizar elementos de seguridad. El uso de casco, cuando sea obligatorio según la normativa, y prendas reflectantes en condiciones de baja visibilidad mejora la protección del ciclista. La iluminación delantera y trasera es obligatoria en situaciones de escasa luz, y permite que el resto de usuarios detecten la presencia de la bicicleta con antelación.

En cuanto a la circulación, se debe prestar especial atención a las maniobras. Antes de girar o cambiar de dirección, es necesario observar el entorno, señalizar con suficiente antelación y ejecutar la acción solo cuando sea seguro. La señalización con los brazos debe realizarse de forma clara y mantenida, evitando movimientos bruscos que puedan generar confusión en otros conductores.

Por otro lado, la DGT establece normas específicas para la circulación en entornos urbanos e interurbanos. En ciudad, siempre que exista infraestructura habilitada, como carriles bici, debe utilizarse. En vías interurbanas, el ciclista debe circular por el arcén derecho si este es transitable, y mantener una distancia de seguridad adecuada en adelantamientos, que no debe ser inferior a 1,50 metros.

También se recuerda la importancia de respetar la prioridad de paso en intersecciones, semáforos y señales como el “STOP” o “Ceda el paso”. Estas indicaciones son obligatorias y deben cumplirse estrictamente para garantizar la seguridad propia y la de los demás.

Finalmente, se prohíbe el uso de auriculares o teléfonos móviles durante la conducción, así como cualquier conducta que reduzca la atención o el control del vehículo. La conducción responsable, junto con el respeto a las normas establecidas, es la base para disfrutar de la bicicleta de manera segura y sostenible.