Conductores

El error al volante que dispara un 25% el riesgo de accidente con el calor: la ciencia detrás de lo que le pasa a tu cuerpo al conducir

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La temperatura que alcanza el interior de un vehículo no depende únicamente del calor que hace en el exterior. También influyen factores como la exposición al sol, el color de la carrocería, el tipo de tapicería, la ventilación del habitáculo, el número de ocupantes o incluso la ropa que llevan. A ello se suma el calor que genera el propio motor, por lo que, incluso con temperaturas exteriores de entre 15 ºC y 20 ºC, el interior del coche puede superar fácilmente los 30 ºC.

En este contexto, es fundamental mantener una temperatura adecuada en el habitáculo para conducir con seguridad, ya que el exceso de calor dificulta la concentración y la capacidad para procesar la información del entorno. Como consecuencia, resulta más fácil pasar por alto señales de tráfico o  reaccionar tarde ante un imprevisto. Asimismo, las altas temperaturas aumentan la agresividad y favorecen conductas más impulsivas.

Los peligros de conducir con calor

«El calor intenso favorece la aparición de fatiga, reduce la concentración y ralentiza el tiempo de reacción, lo que incrementa la probabilidad de cometer errores al volante. Diversos estudios estiman que, en estas condiciones, el riesgo de sufrir un accidente puede aumentar hasta un 20%. Además, el exceso de calor también repercute en la percepción visual. Con temperaturas cercanas a los 35 ºC, los conductores pueden dejar de percibir entre un 10 % y un 20 % de las señales de tráfico», alerta la DGT.

Seguir unas sencillas recomendaciones puede marcar la diferencia cuando toca ponerse al volante en los días de más calor. Éstas son algunas de las medidas más eficaces para viajar con mayor comodidad y reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas:

Llevar gafas de sol homologadas disminuye el deslumbramiento y evita la fatiga ocular, especialmente en las horas centrales del día. Amalia Lorente, de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense, recomienda utilizar filtros grises, marrones o verdes «que no alteran la percepción del color». Asimismo, recuerda que los marrones «incrementan el contraste» y los verdes, «además de incrementar el contraste, reducen los reflejos y la fatiga ocular».

Finalmente, merece la pena recordar la prohibición de conducir con gafas fotocromáticas o aquellas con filtro de categoría 4, ya que pueden comprometer gravemente la visibilidad en determinadas situaciones.

Las averías más frecuentes en verano

Las altas temperaturas someten a un mayor esfuerzo a numerosos componentes del vehículo, aumentando el riesgo de averías durante los desplazamientos. Por ello, antes de emprender un viaje es recomendable realizar una revisión completa del coche. Estas son cinco de las incidencias mecánicas más habituales cuando el calor aprieta: