Los mecánicos lo tienen claro: estos errores al conducir pueden provocar averías de más de 10.000 euros en tu coche
Euromaster ha identificado una serie de hábitos al volante que pueden acelerar el deterioro de distintos componentes, aumentar el consumo de combustible y favorecer la aparición de averías, cuyo coste de reparación puede alcanzar los 10.000 euros. Afortunadamente, muchos de estos problemas se pueden evitar con una conducción suave y anticipada.
Según la DGT, los sistemas que sufren averías con mayor frecuencia son la batería, los neumáticos, el motor, el alternador y el motor de arranque. A estos elementos se suman otros componentes importantes, como el embrague, la bomba de agua, la caja de cambios, el turbo, la bomba de inyección o la distribución, cuyo mantenimiento es fundamental para evitar problemas a largo plazo.
Los peores errores que puedes cometer al conducir
Euromaster destaca que mantener una conducción suave, previsora y responsable no sólo mejora la seguridad en carretera, sino que también puede ayudar a reducir el gasto asociado al mantenimiento del vehículo. Del mismo modo, seguir las revisiones recomendadas por el fabricante permite prevenir numerosos problemas.
- Acelerar y frenar de manera brusca. Una conducción agresiva somete a un mayor esfuerzo al sistema de frenado, aumenta el consumo de combustible y acelera el desgaste de distintos componentes mecánicos. Esto puede provocar que sea necesario sustituir las pastillas de freno, con un coste medio de unos 150 euros, o incluso los discos, cuya sustitución puede rondar los 450 euros.
- Utilizar incorrectamente el embrague en los vehículos manuales. Mantener el pie apoyado constantemente sobre el pedal o utilizarlo de manera inadecuada durante las paradas prolongadas puede acelerar considerablemente el desgaste del embrague. Se trata de una de las reparaciones más caras, con averías que pueden alcanzar los 1.500 euros.
- Llevar los neumáticos con una presión inadecuada. Tanto circular con demasiada presión como hacerlo con los neumáticos por debajo de la recomendada puede provocar un desgaste irregular, aumentar el consumo y comprometer la seguridad. Al ser el único elemento que mantiene el contacto directo con el asfalto, su correcto mantenimiento resulta fundamental. Euromaster señala que conducir habitualmente con una presión demasiado baja puede incrementar el consumo de combustible hasta un 7%.
- No anticiparse a las circunstancias de la carretera. Una conducción poco previsora obliga a realizar más frenadas y aceleraciones de las necesarias. Además de aumentar el gasto de combustible, esta forma de conducir somete a un mayor desgaste a elementos como los frenos, el embrague y la suspensión.
- Exigir demasiado al motor cuando todavía está frío. Acelerar con intensidad inmediatamente después de arrancar puede incrementar el desgaste de los componentes internos del propulsor, especialmente porque el aceite todavía no ha alcanzado su temperatura adecuada de funcionamiento.
- Abusar del pedal de freno durante descensos largos. Mantener el freno accionado de manera continua en una bajada prolongada puede elevar excesivamente la temperatura del sistema de frenado y provocar una pérdida de eficacia. En estas circunstancias, recurrir al freno motor ayuda a reducir el esfuerzo al que se someten los frenos.
- Conducir de forma habitual con el depósito en reserva. Apurar constantemente el combustible puede favorecer un mayor desgaste de la bomba de combustible y facilitar que los sedimentos acumulados en el depósito lleguen al sistema de alimentación e inyección.
- Ignorar las revisiones y el mantenimiento indicados por el fabricante. Retrasar los cambios de aceite, filtros y otras operaciones de mantenimiento puede terminar provocando averías importantes y muy costosas. Incluso tareas aparentemente sencillas, como sustituir el filtro del aire o cambiar el aceite cuando corresponde, son importantes para prevenir problemas graves. En determinados casos, una falta de mantenimiento puede acabar provocando una avería del motor que puede superar los 10.000 euros.
- Pasar por baches, bordillos o badenes a una velocidad excesiva. Los impactos fuertes pueden ocasionar daños en diferentes elementos de la suspensión, afectar a la alineación de la dirección y acelerar el desgaste de los neumáticos, especialmente cuando este tipo de golpes se producen de forma repetida.
- Sobrecargar el vehículo o repartir mal el peso. Transportar más carga de la recomendada o distribuirla de manera incorrecta aumenta el esfuerzo que deben soportar la suspensión, los frenos y los neumáticos. Además, esta situación puede disparar el consumo de combustible y reducir la vida útil de algunos componentes.
Los defectos graves más comunes en los #vehículos son ▶️
-Luces, señalización
-Ejes, neumáticos,suspensión
-Frenos
-Exceso emisiones contaminantes
Por eso #RevisaTuVehículo y tu conducción será más segura 🛠️. #ITV pic.twitter.com/hBWKfosuli— Dir. Gral. Tráfico (@DGTes) September 20, 2019
Finalmente, la DGT recuerda que «la falta de cuidado de la mecánica del vehículo sumado al desgaste propio del uso causan averías que afectan al comportamiento y pueden comprometer la seguridad de sus ocupantes. Por ello, el mantenimiento que todo conductor debe realizar a su vehículo es fundamental para circular con seguridad y comodidad, y para garantizar la eficiencia energética del vehículo, con consumos de combustible y emisiones contaminantes ajustadas. Como se suele decir, ahorrar en el mantenimiento del vehículo puede salir muy caro».
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