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Aviso urgente de la OCU a los propietarios de coches eléctricos: en los parking públicos no hay «ninguna norma» que ampare la prohibición

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido este miércoles de que «ninguna norma» respalda la prohibición de aparcar coches eléctricos en determinados estacionamientos. La organización señala que algunos aparcamientos públicos y comunidades de propietarios están restringiendo el acceso a estos vehículos alegando posibles riesgos de incendio. En un comunicado, la OCU sostiene que la normativa vigente no contempla una prohibición de este tipo.

«El Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios y el Código Técnico de la Edificación no diferencian entre vehículos eléctricos y de combustión. Mientras que el resto de la normativa aplicable a aparcamientos cubiertos coincide en impulsar la instalación de cargadores eléctricos. Tal es el caso del Real Decreto 450/2022, la ITC BT-52, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética y el Real Decreto-ley 29/2021», detalla.

Prohibición de aparcar coches eléctricos

No existe una prohibición legal que permita excluir automáticamente a los vehículos eléctricos de un aparcamiento abierto al público, ya que debe cumplir la normativa de protección contra incendios, que establece diferentes medidas relacionadas con la seguridad, la ventilación, la evacuación, la detección y la extinción. Sin embargo, estas normas no establecen una exclusión general de los coches eléctricos frente a los vehículos de combustión.

Si un aparcamiento abierto al público no te deja aparcar tu coche sólo por ser eléctrico, lo primero es solicitar una hoja de reclamaciones al titular del estacionamiento y dejar constancia de lo sucedido. También conviene pedir que expliquen por escrito el motivo e la restricción y, si alegan razones de seguridad, que indiquen qué riesgo existe y por qué consideran necesario impedir el acceso.

Si no recibes una respuesta satisfactoria, puedes acudir a los organismos de Consumo o recurrir, cuando corresponda, a los mecanismos de mediación y arbitraje de consumo. En el caso de aparcamientos municipales o gestionados mediante una concesión pública, también puedes poner los hechos en conocimiento del Ayuntamiento o de la administración competente.

La Comisión Europea considera que restringir el acceso de los vehículos eléctricos a aparcamientos cubiertos por motivos relacionados con el riesgo de incendio «no resulta lógico y obstaculiza la adopción de tecnologías más sostenibles». Por este motivo, su recomendación pasa por permitir el estacionamiento de todo tipo de vehículos, independientemente de su sistema de propulsión, salvo en circunstancias excepcionales en las que exista un riesgo concreto que pueda afectar a las instalaciones o al resto de vehículos.

¿Son más peligrosos?

Un análisis de siniestralidad elaborado por la firma estadounidense AutoInsuranceEZ, a partir de datos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y de la Oficina de Estadísticas de Transporte (BTS), cuestiona la percepción habitual sobre los incendios de los coches eléctricos. Al comparar las distintas tecnologías por cada 100.000 vehículos vendidos, los modelos 100% eléctricos registran 25,1 incendios, frente a los 1.530 de los vehículos de gasolina o diésel y los 3.474,5 de los híbridos.

De acuerdo con estos datos, los vehículos de combustión presentan una tasa de incendios alrededor de 60 veces superior a la de los eléctricos. Entre los posibles desencadenantes de estos siniestros figuran las fugas de combustible que entran en contacto con componentes calientes del sistema de escape, determinadas averías en los sistemas de frenado ABS y cortocircuitos en la instalación eléctrica secundaria.

Los híbridos, por su parte, presentan la tasa más elevada en este análisis. Su particular configuración combina un depósito de combustible con un sistema de baterías de alta tensión, lo que implica la presencia de diferentes elementos susceptibles de intervenir en un incendio. En Europa, la Agencia Sueca de Contingencias Civiles (MSB) también ha publicado análisis que apuntan a una menor frecuencia de incendios en los vehículos eléctricos frente a los modelos de gasolina y diésel.

Entonces, ¿por qué los incendios relacionados con coches eléctricos generan tanta preocupación? Una de las razones está en las características del fuego asociado a sus baterías. La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) señala que las baterías de iones de litio pueden sufrir un incendio tras determinados daños o situaciones de sobrecalentamiento. En estos casos puede producirse un fenómeno conocido como fuga térmica, una reacción en cadena dentro de las celdas de la batería que puede provocar un aumento rápido de la temperatura y hacer que el incendio resulte especialmente complejo de controlar.

En definitiva, «los coches eléctricos presentan riesgos propios, fundamentalmente relacionados con las baterías de iones de litio. Un fallo de la batería puede provocar una fuga térmica, una reacción en cadena que genera temperaturas muy elevadas. Ahora bien, eso no significa que se incendien con mayor frecuencia, más bien al contrario. Según los informes, el riesgo de incendio de un coche eléctrico es entre 10 y 20 veces menor que el de un coche de gasolina, pero cuando se produce uno suelen ser más difíciles de extinguir, es más complicado lograr apagarlo», concluye la OCU.