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Coslada rechaza mejorar la teleasistencia a sus ancianos a pesar de que sólo 15 de los 800 dispositivos detectan caídas

El Gobierno municipal ha afirmado contar con las mejores medidas para este servicio

El Gobierno de Coslada ha rechazado mejorar la teleasistencia para los ancianos del municipio, pese a las múltiples deficiencias que tiene este servicio. La izquierda que gobierna el Ayuntamiento tumbó en el Pleno ordinario de julio la moción del Partido Popular, que planteaba incorporar geolocalización móvil, detección automática de caídas y sensores de inactividad prolongada al conjunto de la red municipal.

La cifra que sostiene la crítica del PP la ha confirmado el propio Consistorio: de los hasta 800 terminales de teleasistencia fija que Coslada tiene desplegados, sólo 15 son dispositivos capaces de detectar caídas, inmovilidad prolongada o la apertura de puertas.

A ellos se suman 60 dispositivos móviles con geolocalización y sensores de actividad, y 35 detectores de humo, gas, incendio y monóxido de carbono. El resto de la red, la inmensa mayoría, sigue funcionando con la tecnología fija tradicional.

El portavoz popular, Paco Becerra, defendió en el Pleno que la ciudad no puede permitirse ese desfase tecnológico teniendo en cuenta que Coslada supera los 19.000 vecinos mayores de 65 años, lo que la convierte en uno de los municipios con mayor grado de envejecimiento de la Comunidad de Madrid.

«La realidad social y tecnológica de 2026 es muy distinta a la existente cuando se diseñaron los primeros servicios de teleasistencia domiciliaria», argumentó, reclamando incorporar herramientas de inteligencia artificial y comunicación avanzada. Becerra calificó de «vergüenza» que la izquierda anteponga «intereses partidistas» a la revisión del modelo actual.

El equipo de gobierno, sin embargo, ha optado por no ampliar la moción y respaldar el servicio tal y como está configurado. La concejala de Servicios Sociales y Mayores, Charo Arroyo, había defendido días antes el balance del programa asegurando que «no necesita hacer promesas de futuro porque ya es una realidad que funciona, y funciona bien».

Arroyo destacó el componente humano del servicio, con llamadas de seguimiento dos veces por semana para conocer el estado de cada usuario, recordatorios de citas médicas y medicación y coordinación permanente con los Servicios Sociales municipales.

El contraste entre ambos relatos deja una pregunta pendiente sin respuesta en el Pleno: por qué, si el servicio «funciona bien», menos del 2% de los terminales instalados en la ciudad más envejecida de la región cuentan con tecnología de detección de caídas, un fallo que en personas mayores que viven solas puede ser determinante en una emergencia. La moción del PP, rechazada, pedía precisamente cerrar esa brecha entre el discurso institucional y el equipamiento real desplegado en los domicilios cosladeños.