Pesarosas declaraciones

El padre de Charlene de Mónaco rompe su silencio y desvela algunos detalles sobre la situación de su hija

Charlene de Mónaco
Charlene de Mónaco y Michael Wittstock en un photocall / Gtres

Cada vez es mayor el misterio que gira en torno a la salud de Charlene de Mónaco. Después de haber pasado seis meses en Sudáfrica para recuperarse de una grave infección otorrinolaringológica, según Pilar Eyre la Princesa también estaría sufriendo las consecuencias de una negligencia durante un estiramiento facial hecho en Dubái. Una serie de inconvenientes que habrían terminado alejando temporalmente de la actividad pública a la esposa de Alberto II.

Charlene de Mónaco y Michael Wittstock en la boda real / Gtres
Charlene de Mónaco y Michael Wittstock en la boda real / Gtres

Aunque han sido pocos los miembros de la Casa Grimaldi que han querido hablar sobre este tema, sí lo hizo el soberano, que aseguró que la consorte estaba sufriendo “fatiga, no solo física, que solo se puede tratar con un periodo de descanso y seguimiento”. Unas palabras que dejaban aún más preocupado al Principado monegasco y que han provocado que el padre de Charlene de un paso al frente para hablar sobre cómo él y su mujer están afrontando esta difícil situación.

Charlene de Mónaco en una imagen de archivo./Gtres
Charlene de Mónaco, pensativa / Gtres

Michael Wittstock se puso en contacto con el medio sudafricano You, mostrando cierta culpabilidad al no haber estado al lado de su hija cuando más lo ha necesitado. Y es que pese a encontrarse en su país natal, sus 75 años y los 74 de su esposa Lynette les convertían en grupo de riesgo frente al coronavirus, lo que les dificultó acercarse a ver a la Princesa por miedo a poner en riesgo su vida. Unas pesarosas declaraciones que dejan entrever que el medio año de estancia en África de Charlene no ha sido nada fácil, ya viéndose obligada a prescindir de la compañía de su marido y de sus hijos, además de la de sus padres, en el momento en el que más cariño necesitaba.

No obstante, Wittstock ha dejado claro que su ausencia en el proceso de recuperación de la cuñada de Carolina de Mónaco nada tiene que ver con una mala relación paternofilial. Visiblemente entristecido, el progenitor de la Princesa ha asegurado que mantiene el contacto telefónico con ella casi a diario, al igual que con sus nietos, los pequeños Jacques y Gabriella, demostrando así que los más de 12.000 kilómetros de distancia que separan su residencia del Principado no son impedimento a la hora de brindar apoyo a su hija y desearle una pronta recuperación: “Superará esto y saldrá mucho más fuerte”, confirmaba.

Alberto de Mónaco junto a sus dos hijos / Gtres
Alberto de Mónaco junto a sus dos hijos / Gtres

Entre tanto, el Príncipe ha intentado mantener la calma dando continuidad a sus actos de agenda con una ausencia bastante perceptible, aunque lo cierto es que el resto de los miembros del clan Grimaldi han estado apoyando al soberano en tan difícil momento. El hijo de Rainiero y Grace Kelly se ha propuesto que sus hijos disfruten de la magia de la Navidad manteniéndoles al margen de las afecciones de su madre, algo que ha conseguido con creces. Y es que Alberto II ha convertido en los principales protagonistas de sus eventos públicos a Jacques y Gabriella, que ya son los fieles compañeros de su padre en todos y cada uno de los viajes que realiza.

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