UNA CELEBRACIÓN DIFERENTE

Carlos de Inglaterra, aniversario confinado

Se cumplen 15 años de la boda del príncipe de Gales con Camila Parker-Bowles

Este no será un aniversario feliz y hasta dudo de que estén juntos. Carlos de Inglaterra y su esposa, Camila, cumplen quince años de casados. Él, confinado en Birkhall, su residencia en Escocia, y ella, dicen que cerca de él, pero separados. Un matrimonio que supuso el triunfo de su amor clandestino de 30 años, la evolución de la rígida monarquía británica y de un pueblo que no aceptaba que ninguna otra mujer ocupara el lugar de la añorada Diana Spencer, fallecida en accidente de tráfico en agosto de 1997. Ha llovido mucho y hoy, Camilla Parker-Bowles va, cabeza alta, del brazo del Príncipe de Gales como su esposa y duquesa de Cornualles, título que se le otorgó al casarse con él en abril de 2005.

El príncipe Carlos y Camilla Parker / Gtres
El príncipe Carlos y Camilla Parker en una imagen de archivo / Gtres

En la última semana de marzo trascendía que el príncipe Carlos había dado positivo en Covid-19. No son tiempos fáciles para nadie y, contagiado, tuvo que aislarse en su residencia escocesa tras presentar síntomas de este terrible virus que, por supuesto, no distingue ni de coronas ni de herederos a un Trono. La duquesa Camilla se vio obligada, por su parte, a separarse de su marido, al parecer, en la misma residencia.

Carlos de Inglaterra, aniversario confinado
Carlos y Camilla han logrado superar todos los obstáculos a su relación / Gtres

La pareja marcó el día 9 de abril de 2005 en su calendario personal como el más importantes de sus vidas. Aquella mañana de primavera de hace 15 años contraían matrimonio tras muchos años de una relación oculta, plagada de dificultades y desencuentros e incluso, dicen, de conspiraciones para acabar con ella. Fue en el Ayuntamiento de Windsor, conocido como Guildhall, con la ausencia de la reina Isabel quien sí asistió posteriormente a la ceremonia religiosa que se celebró en la Capilla de San Jorge, en el castillo de la misma localidad y que estuvo presidida por el primado anglicano y arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. La novia, vestía de largo, con un abrigo abierto de seda en color blanco roto, diseño de Robinson Valentine y estuvo acompañada por sus dos hijos, Tom y Laura; el Príncipe de Gales, lucía un impecable chaqué, hecho a medida, of course. Sus dos hijos, William y Harry, estuvieron junto a él en su día más exultante y, probablemente, nada feliz para ellos. Al fin y al cabo, Camilla fue la tercera en discordia en ese matrimonio “de tres” que la madre de ambos, Lady Di, describió llorosa en su histórica entrevista de televisión con Martin Bashir en la BBC, cuando el fracaso de su matrimonio era ya un secreto a voces, en diciembre de 1995. En la ceremonia religiosa, Camilla llevó un espectacular tocado dorado de Philip Tracey. Fue su particular corona. Desde que conoció al príncipe Carlos siempre soñó con llegar al altar de su brazo, pero no lo tuvo nada fácil. Según cuenta la biógrafa Penny Junor, una amiga común, Lucía Santa Cruz, hija del entonces embajador de Chile en Reino Unido, los presentó a finales de los sesenta. Camila sufría las continuas infidelidades del aristócrata y apuesto oficial del Ejército, Andrew Parker-Bowles, con quien salía; el príncipe Carlos vivía entonces unos años al más puro estilo don Juan, alentado por Lord Mountbatten, su tío abuelo, defensor de que el hombre, antes de casarse con la mujer virgen e ideal que se convierta en su esposa y madre de sus hijos, debe desfogarse con cuantas más aventuras amorosas le sea posible. Cuando Carlos y Camilla se conocieron, Parker-Bowles vivía un romance con la hermana menor del príncipe Carlos, la princesa Ana. Windsor, Bowles y viceversa.

Carlos de Inglaterra, aniversario confinado
La pareja no lo ha tenido fácil, pero ha conseguido permanecer unida pese a todo/ Gtres

Pasaron los meses y los jóvenes Carlos y Camilla se enredaron más de lo que habían pensado al principio. Se enamoraron. Sin embargo, Camilla no era el perfil deseado por Buckingham. Su reputación era muy cuestionable, pues había tenido otras relaciones y conocido otros varones. My Goodness! No estaban dispuestos a repetir la historia de Eduardo VIII, el Rey que tuvo que abdicar por no renunciar a su amor por la americana divorciada Wallis Simpson. Así que separaron a la pareja y pusieron mar de por medio. Enrolaron a Carlos con la Royal Navy en una travesía de 8 meses por el Caribe, en1971. Camila no le esperó y volvió con Parker- Bowles para casarse con él en julio de ese mismo año. Sus caminos se separaban, pero solo temporalmente. Diez años después, se anunciaba el compromiso del príncipe Carlos con una joven llamada Diana Spencer (conocida de la familia de los tiempos en los que el heredero Carlos tuvo un affaire con Sarah Spencer, su hermana mayor) con la que contrajo matrimonio en julio de 1981. Todo fue inútil: Carlos y Camilla se seguían amando y comenzaron a verse de nuevo en secreto. Recuerdo aquella grabación que publicó la revista australiana “New Idea”, de la que se hicieron eco otros medios en Europa, en la que Carlos y Camilla mantienen una conversación telefónica en diciembre de 1989 y se dedican frases de alto contenido erótico. Estaban desesperados por verse, por intimar…  él quería meterse en sus pantalones, en su ropa interior… Vamos a dejarlo ahí. Tras la muerte de Diana, Carlos y Camilla, divorciada también de su marido, salieron poco a poco a la luz y cumplieron su sueño de casarse. No se han separado nunca desde entonces.

El príncipe Carlos y Camilla Parker Bowles
A estas alturas, no cabe duda de que están hechos el uno para el otro / Gtres

Este triste año en el que el mundo sufre una terrible pandemia que nos cambiará la vida para siempre- para mal y también para bien- el príncipe Carlos pasará un aniversario en el que solo podrá recordar todos estos años de amor. El pasado abril, por ejemplo, viajaron por sorpresa a Belfast para inaugurar la reforma del castillo de Hillsborough, una mansión georgiana, residencia de la Reina y su familia en la capital de Irlanda del Norte. Ha sido el Príncipe quien ha corrido con los 28 millones de euros de coste de los trabajos de reforma, financiación que anunció cuando cumplió 70 años hace dos noviembres. En su discurso en Belfast, en su decimocuarto aniversario de boda, dijo: “Como os podéis imaginar, ha sido un camino muy largo hasta llegar aquí, pero no puedo estar más contento de haber cruzado por fin la línea de meta”. ¿Se refería a Hillsborough o a Camila?  Recupérense pronto.

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