Amedo: «Incrementaban el costo de las operaciones en Francia con dinero de los fondos reservados»
Los GAL y la lucha antiterrorista supusieron para algunos altos cargos de Interior una fuente de riqueza. Con dinero de los fondos reservados pagaron a los comandos asesinos pero también llenaron sus bolsillos. Amedo lo denuncia sin tapujos. También habla de la cuenta que le abrieron en Suiza para pagar sus servicios.
Pregunta.- Hubo gente que se benefició económicamente con los GAL?
Respuesta.- Creo que los que más se han beneficiado, y hay pruebas en el Juzgado de Instrucción número 1 de Bilbao, en el que se acredita que Julián Sancristóbal extrajo de la cuenta de los fondos reservados 50 millones (de las antiguas pesetas) para pagar al señor Morcillo y López Ocaña el atentado. Según me dijo Morcillo sólo les entregaron siete millones. La diferencia alguien se la quedó. ¿Quién? El que tenía acceso a la cuenta de los fondos reservados. ¿Y quién extrajo ese dinero? Julián Sancristóbal.
P.- ¿No le parece que es poco dinero?
R.- Bueno, hablo de esta operación pero podría hablar de las restantes. Daban un dinero por operaciones en el sur de Francia e incrementaban el costo, que realmente sacaban de los fondos reservados. Es decir, si tenían que sacar seis millones, sacaban veinte. El resto era para quien controlaba los fondos.
P.- ¿Se llegaron a gastar ustedes dinero de los fondos reservados en el Casino de San Sebastián?
R.- En ningún momento. El Casino de San Sebastián servía para blanquear dinero. Había un propietario de un local de la calle Pannecau de Bayona, donde se reunía ETA, que era colaborador mío. Ya está muerto. Facilitaba información de suma relevancia. Era habitual del casino de Biarritz y tenía afición al casino. Cuando le tenía que facilitar fondos reservados me sugirió que en vez de darle el dinero así en un sitio determinado que fuese a través del casino. Yo cambiaba medio millón de pesetas en fichas grandes y le daba una por aquí y otra por allá para cubrir apariencias. El iba a la caja y le daban un talón. Era opacidad.
P.- ¿Qué pasó con el dinero que Interior depositó en una cuenta de Suiza para mantener a usted y a Domínguez callados?
R.- Eso es mentira. Ese dinero nunca se puso para mantener a Amedo y Domínguez callados. Cualquier servicio de información de cualquier estado y cualquier Gobierno cuando los funcionarios de un servicio se les encomienda una misión que linda con los límites de la ley, es decir en operaciones encubiertas, que muchas veces traspasas las normas legales, y se descubren en un momento determinado, como pasó con los agentes franceses hundieron un barco de…
P.- De Greenpeace, el Raimbow Warrior, que lo hundieron en Nueva Zelanda en 1985.
R.- Como ha pasado con otros servicios de información.
P.- Oliver North en la Irán-Contra, de Estados Unidos.
R.- Cuando te encargas de este tipo de misiones, si eres descubierto y asumes ir a la cárcel para notar la realidad, el Gobierno debe apoyarte. Eso se pactó con nosotros. Entonces ponen una cantidad de dinero que se puede asimilar hasta que te jubilases, para que cuando salgas de la cárcel tengas medios de vida. Pero no lo hicieron para que estuviésemos callados.
P.- Ese dinero nunca les llegó. ¿Se quedó en Suiza?
R.- Ese dinero se hizo Garzón con él después de salir de secretario de Estado del Gobierno de Felipe. Garzón se enteró de la cuenta por el juez Perraudin, sin ningún acto judicial porque Garzón aún seguía en política. Siguiendo el rastro de Roldán, averiguó que nuestras mujeres tenían unas cuentas en Suiza con un dinero que nos habían puesto no por estar callados. Eso fue un error por nuestra parte. Si hubiésemos hablado desde el principio en el primer juicio del 91 no habría pasado lo de después. Era como asumir una nueva misión de Estado para no desestabilizar la lucha antiterrorista y no desestabilizar al Gobierno.
P.- Pero qué pasó con el dinero, los 300 millones de las antiguas pesetas ¿Lo tienen los suizos?
R.- El dinero está en España. Garzón me dijo o te pones de mi lado o voy a meter a tu mujer, a la de Domínguez, a Domínguez y a ti en la cárcel. ¿Quién os ha puesto el dinero en Suiza? Tienes que decir que ha sido el Gobierno. Dijo: “Os tengo cogidos por las pelotas. Sé hasta el número de cuenta. ¿Sabes las causas que hay abiertas de los GAL? Te voy a meter primero por el Monbar…”.
P.- No está mal, Monbar con cuatro muertos.
R.- Te meto una prisión preventiva por todos los casos que estén abiertos de los GAL. Te sacará la sala, pero te volveré a meter por otro. Te voy a arruinar la vida a ti y a tu mujer. Te doy un mes para que lo pienses. Y así fue. El sabía las cuentas pero oficialmente no podía actuar porque no se había hecho un movimiento judicial en ese sentido. Decidimos dar el paso y contar la verdad pero fue porque nos obligó y nos forzó a través de esa vía.
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