Internacional
Revueltas en Francia

La extrema izquierda islamista siembra el caos en París: arrasan las tiendas de lujo ante la impotencia de la Policía

Los grupos radicales han difundido a través de las redes sociales convocatorias ilegales para "agotar a la policía"

El caos ha vuelto a estallar este domingo por la tarde en París, específicamente en la Plaza de la República, donde las fuerzas policiales han intervenido con contundencia para dispersar a los grupos radicales de izquierda e islamistas. 

Luego de las revueltas de ayer que han provocado saqueos masivos en cientos de comercios en la capital y han dejado más de 2000 detenidos, un policía de 22 años muerto tras ser atropellado por un vehículo ajeno a las protestas y decenas de edificios gubernamentales destruidos —como el Ayuntamiento de Limoges—. Hoy los grupos radicales han difundido a través de las redes sociales convocatorias ilegales para «continuar la movilización» con el objetivo de «agotar a la policía».

Según cifras actualizadas del Ministerio del Interior francés, las manifestaciones congregaron a 55.000 personas en todo el territorio nacional, de las cuales 110.000 estuvieron en París. Entre la policía y la gendarmería han detenido 2397 y 997 efectivos de los cuerpos de seguridad, resultaron heridos siete de ellos de gravedad.

Durante las primeras horas de la tarde, las autoridades francesas han confirmado que los radicales han levantado barricadas en los accesos de la Plaza de la República y han lanzado proyectiles contra los agentes. La Prefectura de la Policía de París ha desplegado un fuerte cordón de seguridad para prevenir la ocupación del espacio y ha respondido a los radicales con el objetivo de dispersarlos con cargas, disparando gases lacrimógenos y granadas de estruendo.

Las autoridades se mantienen en alerta máxima a la espera de cómo evoluciona la situación y si escala la violencia en las calles de la capital, a la espera del discurso del presidente Emmanuel Macron a las 20:00 horas.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado que se dirigirá a la nación la tarde de este domingo durante un discurso para responder a las fuertes revueltas que han colapsado el país. El mandatario francés busca frenar una crisis que las autoridades han calificado como un «punto de no retorno». Desde El Elíseo confían en que estas declaraciones logren desactivar la violencia en las calles por parte de grupos radicales de izquierda e islamistas.

Por otro lado, Jordan Bardella, presidente de la Agrupación Nacional (RN), declaraba ante los medios pidiendo la dimisión de Macron: «Que se vaya y pida disculpas», alegando que «Francia ha sido humillada» ante las revueltas registradas el día de ayer. Además, ha afirmado que «el orden público ya no existe en el país» y ha denunciado que la policía no cuenta con recursos suficientes para hacer frente a los violentos. Mientras que la líder de la formación y candidata a la presidencia, Marine Le Pen, ha denunciado una crisis profunda en el país que supone «una amenaza para la democracia».

Por parte de la izquierda, el líder de La France Insoumise, Jean-Luc Mélenchon, también le ha hecho un llamado al presidente de la nación: «Si Macron sigue permitiendo que la situación se agrave, corre el riesgo de volverse incontrolable» luego ha añadido que la juventud francesa necesita «un final feliz para este episodio».