Internacional
ESTRECHO DE ORMUZ

Irán desafía a Trump: amplía su control sobre Ormuz en aguas de Omán y Emiratos y desata las protestas del Golfo

La decisión fue condenada este viernes como “inaceptable” por el secretario de Estado Marco Rubio

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

La dictadura de los ayatolás de Irán ha ampliado su control sobre el estrecho de Ormuz con la publicación de un nuevo mapa sobre este paso vital y ha desatado una crisis con EEUU y sus vecinos del golfo Pérsico. Los ayatolás han publicado un nuevo mapa oficial en el que amplían de forma unilateral su área de control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, extendiendo sus reclamaciones hasta aguas costeras próximas a Omán, considerado por Teherán una provincia de Irán, y Emiratos Árabes Unidos, uno de los socios más fiables de Israel en la región.

La maniobra, anunciada por la recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, ha provocado una inmediata reacción de Washington, de varios países del Golfo y del propio presidente de EEUU Donald Trump, que ha advertido con contundencia de que Estados Unidos no permitirá restricciones sobre una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. «Queremos el estrecho abierto, libre y sin peajes. Es una vía internacional», subrayó Trump al referirse al movimiento iraní.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fue aún más tajante y calificó la iniciativa como «inaceptable», denunciando que Teherán intenta imponer un sistema de control económico encubierto sobre el paso marítimo.

El mapa que dispara la tensión internacional

La nueva delimitación anunciada por Teherán establece una «zona marítima controlada» que, según la dictadura de los ayatolás de Irán, obligará a todas las embarcaciones que crucen Ormuz a coordinar previamente su tránsito con las autoridades persas.

El área reclamada conecta puntos que penetran de facto en espacios próximos a las costas de Emiratos y Omán, algo que ha sido interpretado como una expansión directa de soberanía marítima.

La publicación del mapa no solo redefine unilateralmente el equilibrio geopolítico en la zona, sino que abre la puerta a un sistema de autorización previa que expertos internacionales consideran contrario al derecho marítimo internacional.

Cinco países del Golfo protestan formalmente

Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin y Kuwait remitieron una carta conjunta al organismo internacional encargado de supervisar la navegación marítima denunciando la decisión iraní y exigiendo su bloqueo inmediato.

En el escrito, los cinco países advierten de que aceptar el nuevo trazado «sentaría un precedente extremadamente peligroso» y permitiría a la dictadura de los ayatolás Irán utilizar el control marítimo como herramienta de presión económica y política.

Desde Emiratos, el asesor presidencial Anwar Gargash acusó al régimen iraní de intentar imponer «una nueva realidad nacida de una derrota militar evidente». «Los intentos de controlar Ormuz o vulnerar la soberanía marítima emiratí son simples fantasías», sentenció.

La sospecha de un peaje encubierto

Uno de los puntos más polémicos es la negociación paralela que Irán mantiene con Omán para cobrar tasas a los buques que crucen el estrecho. Ambas partes estudian una fórmula para compartir ingresos bajo la cobertura de «servicios de navegación», aunque numerosos expertos sostienen que, si esos pagos son obligatorios por el simple tránsito, constituirían peajes ilegales.

Rubio denunció públicamente que Teherán intenta convencer a Omán para sumarse al sistema. «No hay ningún país serio que deba aceptar esto», afirmó durante una comparecencia en Suecia.

El estrecho que mueve la economía mundial

El estrecho de Ormuz es uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. Por sus apenas 39 kilómetros de anchura transita cerca del 20% del petróleo mundial y buena parte del gas natural licuado exportado desde Oriente Medio.

Cualquier alteración en su funcionamiento impacta de forma inmediata sobre los mercados energéticos globales y sobre la estabilidad económica internacional.

Precisamente por eso, cualquier intento de militarización o control unilateral genera preocupación inmediata en Washington y entre sus aliados.

Irán presume de autoridad militar

En paralelo al anuncio, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber autorizado en las últimas 24 horas el paso de decenas de petroleros y cargueros comerciales, reforzando así la idea de que Teherán considera ya operativa su nueva autoridad marítima.

El mensaje busca consolidar la percepción de que la dictadura de lso ayatolás de Irán ejerce un control efectivo sobre el tráfico marítimo del estrecho.

Un pulso directo con Trump

El movimiento llega en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán tras meses de tensión militar y diplomática. Sin embargo, el nuevo pulso sobre Ormuz amenaza con dinamitar cualquier posibilidad de acuerdo. La Administración Trump considera que el régimen iraní intenta aprovechar el contexto regional para consolidar una posición estratégica dominante y convertir el estrecho en un instrumento permanente de presión internacional.

Con este nuevo mapa, Teherán no solo desafía a sus vecinos árabes: lanza un desafío directo a Estados Unidos en uno de los puntos más sensibles del tablero geopolítico mundial.