Un soltero de ‘First Dates’ protagoniza un desliz geográfico: «Voy a quedar de inculto, pero…»
Su cita no daba crédito a lo que estaba escuchando
No es ningún secreto que First Dates, poco a poco y con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los programas de televisión que más éxito continúa cosechando en Cuatro. De hecho, cada vez son más los solteros que se animan a poner rumbo al restaurante más famoso de la televisión en busca de su media naranja. De esta forma, en la nueva entrega, conocimos a Jorge, un estudiante y social media de 22 años que llegaba desde Murcia. Entre otras cuestiones, se definió como un ‘clean-cani’: «Soy un cani arreglado y coqueto». En cuanto al amor, lo cierto es que no había tenido suerte, a pesar de que consideraba que era «el favorito de cualquier suegra», puesto que estaba convencido de que era «un caballero del siglo XXI, de los que ya no quedan». Con su paso por el programa, buscaba encontrar a un chico divertido con quien compartir gustos musicales.
«Físicamente, no tengo un prototipo, pero me suelo fijar en chicos más altos que yo, morenos y con los ojos oscuros», comenzó diciendo Jorge, y añadió: «Que sea buena persona». Su cita para esa noche fue Raúl, un auxiliar de enfermería de 20 años que llegaba desde Barcelona. «No me gusta físicamente», hizo saber el murciano al equipo de First Dates. Una decepción que compartió con Raúl: «Me recuerda a un amigo de Alemania. No es de mi estilo, no me gusta». Poco después, tras intercambiar unas primeras palabras, fueron acompañados hasta la mesa que tenían reservada para disfrutar de la velada. Entre otras cuestiones, hablaron sobre la distancia que existía entre Madrid y Barcelona, ciudades en las que residen actualmente. El catalán dejó claro que no estaba en sus planes irse de la Ciudad Condal: «Como mucho, me iría a otro país. Me quiero ir a vivir un año a Alemania porque me gusta mucho el techno», expresó.
Un estilo de música que no gustaba en absoluto a Jorge: «Me horroriza, no conecto ni siento esa energía de ponerte al lado de un altavoz y vibrar y fluir». En cuanto a Raúl, desveló que, antes de acudir a First Dates, había estado mirando entradas para ir a una conocida discoteca madrileña como es Fabrik.
«No me lo puedo creer», sentenció el murciano, y añadió: «Me ha tocado una moderna de Barcelona. El prototipo tal cual». La cita avanzaba, pero ninguno de los dos estaba sintiendo esa chispa que tanto buscaban. «No creo que haya química sexual», expresó ante las cámaras del equipo de First Dates.
Aun así, no descartaron la posibilidad de conocerse. Tanto es así que el murciano invitó a Raúl a su ciudad natal. Lo que no esperaba era la respuesta que iba a recibir: «Voy a quedar de inculto, pero no lo ubico ni en el mapa», reconoció. El comensal se quedó descolocado: «¿Perdón? Murcia está abajo a la derecha». El catalán fue más allá: «¿En Mallorca?».
«Mallorca es una isla. Está debajo de la Comunidad Valenciana», aseguró Jorge. En la recta final de First Dates, Raúl tiró de sinceridad con su cita: «Te veo muy pijito, muy arreglado». El murciano no tardó en definirse: «Soy un ‘clean-cani’». El soltero se sinceró con el equipo: «Me ha recordado tanto a mi amigo que me ha dado rechazo. Es muy pijo, no me ha gustado su vibra». Como era de esperar, ninguno quiso tener una segunda cita con el otro.
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