España
El nuevo 15M

Sánchez permite que sus socios de ultraizquierda acampen en Sol frente al despacho de Ayuso con la excusa de Maricarmen

Varios centenares de ciudadanos de extrema izquierda tomaron en la noche de este sábado la Puerta del Sol, en el centro de Madrid, al final de la manifestación por la vivienda celebrada por la tarde. Lo hicieron con la total connivencia del Gobierno de Sánchez, que permitió la okupación de la plaza al recibir la Policía «órdenes de arriba» de no actuar. Ni un sólo furgón policial se acercó a la zona, incluso cuando los manifestantes ya se contaban por cientos y las tiendas de campaña por decenas. La Policía tenía órdenes de dejar que se produjese otro 15M en Sol, frente a la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Cuando se van a cumplir dos meses de la invasión de Ceuta, que ha provocado una crisis desproporcionada en la Ciudad Autónoma y que está erosionando al Gobierno central, el desahucio de Maricarmen -uno de los casi 45 que hay al día en España- ha servido de excusa para que la ultraizquierda mueva la portería y haya encontrado un relato alternativo para desviar la atención.

Los manifestantes gritaron proclamas tanto contra el Gobierno central como contra Ayuso, así como contra los «rentistas», que se han convertido en esta ocasión en la némesis de la extrema izquierda. «¡Rentistas culpables, gobierno responsable!» clamaban los manifestantes, que también mezclaron en sus eslóganes otras aproximaciones al problema de la vivienda: «¿Tú enemigo no es el inmigrante!».

«No veo a Sánchez, pero menos a Ayuso o a Almeida»

Esta acampada se inició a primeras horas de la noche del sábado al término de la manifestación por el desahucio de Maricarmen. Los organizadores de la marcha exigen la renovación automática de todos los contratos para que pasen a ser indefinidos, medidas estructurales para frenar los desahucios y la congelación de las actualizaciones del IPC en los precios del alquiler.

La acampada transcurrió con relativa tranquilidad, si bien los manifestantes de extrema izquierda sí que provocaron algunos conatos de peleas con jóvenes de aspecto conservador que se acercaron a Sol para observar la situación. Bien entrada la madrugada se había marchado ya un buen número de asistentes, pero aún quedaban otros varios, los que habían ido con tiendas de campaña para pasar la noche.

«Animamos a todo el mundo a venir a la acampada por Maricarmen, esto ha nacido de la espontaneidad, de la rabia» relataba uno de los principales impulsores de esta acampada, que se preguntaba «¿dónde está aquí el Gobierno progresista? Yo no veo aquí a Pedro Sánchez ni a Isabel Rodríguez, mucho menos voy a ver a Ayuso o a Almeida», añadiendo que «igual veo a alguien de Sumar pero si luego van al Congreso y tragan con las leyes rentistas, no sirve de nada». Esa palabra, «rentista», se ha convertido en el nuevo mantra de la extrema izquierda.