España
Juicio en el Tribunal Supremo

Koldo niega los 10.000 € mensuales de Aldama: «No recibí dinero ni regalos, pero puede ser mi letra»

El ex asesor de Ábalos defiende ante el Supremo que sólo "ayudaba" y que los pagos eran adelantos que le devolvían

Koldo García ha negado este jueves con rotundidad ante el Tribunal Supremo haber recibido los 10.000 euros mensuales en efectivo que el empresario Víctor de Aldama reconoció ayer haberle pagado, pero ha admitido que una anotación intervenida por la Guardia Civil podría estar escrita por él. Una jornada de interrogatorio marcada por los enroques del acusado, las tensiones con el fiscal jefe de Anticorrupción y una estrategia de defensa vertebrada en torno a una sola palabra: ayudar.

El ex asesor ministerial ha comparecido cargado de documentación, con cuaderno y carpetillas repletas de papeles que ha repartido sobre la mesa antes de empezar a declarar. Se enfrenta a una petición de 19 años y medio de prisión por parte de la Fiscalía Anticorrupción, que considera que él, Ábalos y Aldama «convinieron» aprovecharse del cargo ministerial para favorecer contratos públicos a cambio de comisiones.

La jornada ha arrancado con el fiscal jefe, Alejandro Luzón, preguntando directamente sobre las mordidas. «¿Cobró usted 10.000 euros mensuales por parte de Víctor de Aldama?», ha espetado Luzón. «No», ha respondido Koldo García, tajante.

Del mismo modo, ha negado respecto a los regalos que el comisionista detalló ayer: un coche, una moto y el tratamiento de fertilidad de su ex mujer.

Sobre el vehículo, ha explicado que fue él quien lo compró: «Le dije a Aldama que necesitaba un coche barato, pero me lo compré yo». Y sobre el tratamiento de inseminación, ha reconocido que Aldama «le adelantó un dinero» pero ha insistido en que «se lo devolvió». Ha calificado de «ofensivo» que el empresario ventilara ese asunto en sede judicial.

Manuscrito intervenido a Koldo García que la UCO atribuye a su ex mujer.

La respuesta más llamativa ha llegado cuando el fiscal le ha preguntado por las famosas «chistorras» y los «folios», expresiones que aparecen en mensajes intervenidos y que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil interpreta como códigos para referirse a billetes de 500 euros.

«Madre mía qué salvajada», ha exclamado García, antes de negarse a dar una explicación en ese momento. «Lo aclararé con mi letrada», ha dicho, asegurando que tiene «una explicación convincente» que trasladará a lo largo de esta jornada.

El sobre de Dominicana

Uno de los momentos más escrutados de la mañana ha sido el relativo a los viajes de su hermano Joseba García a República Dominicana, que la investigación vincula a la recogida de pagos en efectivo procedentes de las clínicas que Aldama tenía en el país caribeño. Koldo ha ofrecido una explicación que ha levantado cejas en la sala.

Según su versión, Joseba fue a Santo Domingo porque «es muy dado a lanzarse a la aventura» y había conocido a una mujer a través de una aplicación de citas. Una vez allí, Aldama le pidió a Joseba «el favor» de recoger un sobre. «Estoy seguro de que no lo tocó», ha aseverado García. «Y vino con relación de pareja», ha añadido, como si eso bastara para zanjar la cuestión.

El ex asesor también ha reconocido que ambos hermanos tenían en mente invertir en frutas tropicales: «Yo le dije: mira lo que es la pitaya y cinco frutos más que poder traer». Una salida narrativa que no ha convencido al fiscal, quien ha seguido adelante con el interrogatorio sin soltar el hilo.

Respecto al chalet de Marbella donde Ábalos pasó sus vacaciones en 2020, Koldo García ha reconocido haber buscado la vivienda a través de Aldama y haber pagado parte del coste, aunque lo ha explicado como compensación por «incidentes, sobre todo en la cocina» de un piso que el empresario le tenía alquilado. «Así quedamos en paz», ha dicho. También ha reconocido haberle enviado fotos de la casa, «pero nada más».

Tensión máxima con el fiscal

El interrogatorio ha estado salpicado de choques entre Koldo García y Luzón. En un momento en que el fiscal le preguntaba sobre la gestión del rescate de Air Europa, Koldo ha respondido que era una «empresa española estratégica» y que cuando había un problema «echaba a correr y llamaba a quien hiciera falta». «¿Como con los problemas de las mujeres?», ha replicado el fiscal. «¡Qué mal gusto tiene usted!», le ha espetado Koldo García visiblemente irritado.

En otro momento, el acusado ha suplicado al fiscal que le dejara terminar las frases: «Se lo suplico, que si no me pierdo. Es que con esa sonrisa…». 

El presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, ha intentado mediar proponiéndole que mirara a los magistrados en lugar de al fiscal.

La letrada de Koldo García también ha intervenido en varias ocasiones, lo que ha provocado la queja de Luzón: «No me ha ocurrido en 35 años de carrera fiscal que una letrada me interrumpa en mitad de una pregunta».

Koldo García ha sostenido, como hilo conductor de toda su declaración, que su única misión era «ayudar». Lo ha aplicado a las mascarillas, a los currículums, al piso de Jésica, al rescate de Air Europa y a la reunión que gestionó en el Ministerio de Industria para Aldama: «Fui en moto, saludé y me marché. Nada más».

El juicio continúa este mismo jueves. Fuentes del Supremo informan que se ha habilitado el lunes y martes porque se prevé que el juicio se alargará la próxima semana con las declaraciones de Ábalos y las conclusiones de los abogados.