España
Víctimas del terrorismo

El Gobierno de Sánchez deja solas a las víctimas de ETA durante su intervención ante la ONU

El Gobierno de Pedro Sánchez intentó dejar fuera del Congreso Mundial de Víctimas del Terrorismo de la ONU a las víctimas españolas del terrorismo de ETA. Pero finalmente, tras arduas labores con las Naciones Unidas para sortear el veto, las víctimas pudieron acudir a dar testimonio de su sufrimiento, al margen del relato sobre el perdón que el Ejecutivo de Sánchez quiso llevar a Nueva York. Los representantes de la AVT consiguieron intervenir in extremis durante 3 minutos en un panel sobre violencia sexual, sin que nadie del Gobierno les acompañase. Tampoco acudieron a la ofrenda floral ni a la clausura. Finalizado el congreso, las víctimas admiten haberse sentido abandonadas por el Gobierno, que trató de vetar el relato alternativo al oficial que finalmente sí escuchó la ONU.

El presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Tomás Caballero, acudió a la ONU como parte de la delegación del Gobierno. Allí trasladó el relato del Gobierno sobre las víctimas de ETA sin mencionar los acercamientos a terroristas sin arrepentimiento o colaboración con la justicia, como el reciente de Javier García Gaztelu, Txapote.

La intervención de Caballero se produjo entre las 11 y las 12 de la mañana, hora local. Tras recibir un fuerte aplauso de la delegación española, todos sus integrantes abandonaron la sala. No se les volvió a ver por allí, explican, fuentes de las víctimas españolas. Ni tan siquiera en la ofrenda floral y en los actos de clausura del Congreso, celebrado a las 18 horas, y en los que tan solo estuvo el embajador español. El vuelo de vuelta a España de la comitiva española, según ha podido saber OKDIARIO, estaba previsto para esa noche, por lo que la delegación pasó toda la jornada del viernes en Nueva York.

Sin apoyo

Esas muestras de apoyo recibidas por la Fundación Víctimas del Terrorismo no se registraron durante la intervención el jueves de Miguel Folguera, consejero de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Lo hizo en un panel sobre «violencia sexual y terrorismo», ámbito que nada tiene que ver con el terrorismo de ETA pero que fue el único panel en el que las víctimas españolas consiguieron un hueco después de que el Gobierno de Sánchez se lo negase. Ningún representante español estaba en la sala cuando tomó la palabra, apenas tres minutos.

Folguera recordó que en España se está viviendo una «revictimización». «Los principales socios del Gobierno de mi país son los herederos del brazo institucional de una organización terrorista como es ETA, que siguen sin condenar el asesinato de nuestros seres queridos», denunció la AVT ante la ONU.

«Como pago, el Gobierno deroga la política de dispersión acercando a los asesinos a cárceles cercanas a sus domicilios, mientras que las víctimas tenemos que hacer miles de kilómetros para llevar flores a los nuestros. Todo esto sin que se arrepientan ni colaboren con la justicia. Tenemos más de 300 casos sin resolver en nuestro país, y no se les pide colaboración. Cuando son puestos en libertad, son recibidos como héroes con total impunidad, humillando a las víctimas», sintetizó Folguera en apenas un minuto desmontando el discurso oficial que la delegación de Sánchez había llevado a Nueva York.

«La importancia es hacer un relato veraz de lo que ha ocurrido, contado en primera persona por las víctimas, y no un relato de encuentros restaurativos y de segundas oportunidades a terroristas», aseguró la AVT requiriendo a la ONU que intervenga para hacer efectivo ese auténtico relato. Sólo un día antes, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se fundió en un abrazo con Maixabel Lasa, viuda de Juan María Jáuregui. La primera en someterse al programa de acercamiento entre terroristas y víctimas. Un relato que al Gobierno le ha interesado llevar a Nueva York con la película que cuenta esa historia. Una historia con la que las víctimas no se identifican.

Folguera, además, dio las gracias a las Fuerzas de Seguridad del Estado por su lucha contra el terrorismo.

Vacío de Marlaska

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha excluido sistemáticamente a la Asociación de Víctimas del terrorismo (AVT) de todos los actos oficiales durante el Congreso Global de Terrorismo celebrado estos días en Nueva York .

Esta cita ya generó las críticas de las víctimas, como informó en exclusiva OKDIARIO, porque desde el Gobierno no se las había invitado a participar. Tras la polémica, desde la ONU se les ofreció intervenir en alguno de los foros, en los que se abordaran las principales preocupaciones de los afectados por el terrorismo.

Marlaska no contó con las víctimas en la representación oficial en el congreso. El ministro participó en la inauguración del evento y asistió a un acto conmemorativo por los atentados del 11 de septiembre, de nuevo dando la espalda a las víctimas españolas. Cuando las víctimas de la AVT llegaron al lugar donde se encontraba el World Trade Center y ahora se erige el monumento a los fallecidos, se enteraron de que el acto con el ministro ya había tenido lugar. Tampoco se les invitó a la exhibición de la película Maixabel.