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Tribunales

Fernández Díaz pide anular los mensajes con su nº 2 que motivaron su imputación en la ‘Kitchen’

Pide la anulación del juicio alegando que la Audiencia Nacional no es el tribunal competente para juzgar la causa

OKDIARIO destapó en exclusiva este caso en noviembre de 2018

Jorge Fernández Díaz, ex ministro del Interior durante el Gobierno del PP de Mariano Rajoy, pide la nulidad de las actas notariales con los mensajes de WhatsApp que se intercambió con su número dos, Francisco Martínez, y que motivaron su imputación en el caso Kitchen.

Así lo ha solicitado su defensa, Jesús Mandri, en las alegaciones ante el tribunal que desde este lunes juzga el caso Kitchen y que esta semana está previsto que se dedique a la fase de cuestiones previas.

Los mensajes en cuestión son los SMS que Fernández Díaz envió a Francisco Martínez el 13 de julio de 2013 —»Chófer B: Sergio Javier Rios Esgueva» a las 20.29 y «Es importante» a las 22.20— y el del 18 de octubre de 2013 en el que le comunica: «La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iphone y 1 Ipad). Mañana tendremos el informe». Son las pruebas más directas de que el ministro no sólo conocía la operación, sino que la supervisaba en tiempo real y recibía sus resultados.

Esos mensajes llegaron al sumario de una forma insólita: Martínez, al sentirse abandonado por el PP cuando estalló el escándalo y al oír a su propio jefe decir en una entrevista que no sabía nada de Kitchen, acudió a un notario y los puso bajo fe pública antes de declarar ante el juez. Fue su seguro de vida.

Fernández Díaz, por su parte, ha negado sistemáticamente la autoría de esos mensajes, llegando a decirle a Martínez en el careo ante el juez: «Estoy convencido de que este mensaje lo has cruzado con alguien» y «no como que no has cruzado conmigo».

El letrado del ex ministro reclama como cuestión principal que se anule la celebración del juicio al entender que la Audiencia Nacional no es el tribunal competente para juzgar este caso por tratarse de hechos ajenos al caso Tándem o Villarejo, del que procede.

Considera que la operación Kitchen sería un operativo parapolicial para espiar a Bárcenas y, por tanto, no tendría nada que ver con un encargo específico al ex comisario José Villarejo por parte de un particular al que se le reclama un pago por el proyecto como son las otras piezas del caso Tándem.

Hallazgo casual

A su juicio, la documentación intervenida en los registros a Villarejo que dieron lugar a la apertura de la pieza del caso Kitchen a petición de la Fiscalía debería tener la entidad de un «hallazgo casual», como habría sido que se le hubiese encontrado droga y, por tanto, se tendría que haber deducido testimonio en favor de la Justicia ordinaria.

También ha solicitado que se decrete la nulidad de los archivos de audio que dieron lugar a esta causa por el mero hecho de haberse instruido esta pieza durante dos años y siete meses y haber estado casi la totalidad de ese tiempo bajo secreto.

Motivación «inexistente»

Además, defiende la nulidad del auto en el que se decretó el secreto y los de las sucesivas prorrogas por «inexistente» motivación, lo que, según expone, conllevaría a su vez a la nulidad de todas las diligencias practicadas bajo ese secreto, así como de las actas notariales con los mensajes que conservó Francisco Martínez y que derivaron en la imputación de Fernández Díaz.

También alega como motivo de nulidad que en el momento en que se alzó el secreto no se comunicó la apertura de una «subpieza», en la que, de nuevo bajo secreto, se practicaron diligencias «a espaldas de las defensas», lo que provocó que cuando Fernández Díaz declaró como imputado su defensa creían haber tenido acceso a todas la diligencias «cuando esto no era así».

Para la defensa de Fernández Díaz, el «abuso» del secreto en esta la causa es «manifiesto y evidente». Reclama que se subsane y que se «termine de una vez con este tipo de instrucciones» inéditas. El letrado sostiene que durante su trayectoria profesional no ha encontrado ningún caso en el que se abra una subpieza secreta tras alzarse el secreto de la pieza original.

Por otra parte, ha pedido expulsar de la causa todas las imputaciones al ministro distintas a aquellas por las que se le tomó declaración en instrucción y que aparecen ex novo en el auto de procesamiento.

El único motivo por el que cree que podría ser juzgado sería por las presuntas indicaciones a Martínez para poner en marcha el operativo de espionaje a Bárcenas y el pago al chófer del ex tesorero Sergio Ríos como confidente con cargo a los fondos reservados.

Así las cosas, ha solicitado dejar fuera las supuestas instrucciones al ex jefe de la UDEF José Luis Olivera para tratar de apartar al inspector jefe Manuel Morocho de la investigación de Gürtel.

También el asalto a la familia de Bárcenas en su domicilio por parte de un falso cura, dado que no está probado que tuviera relación con Kitchen, por lo que entiende que tampoco se le puede acusar de haberlo ordenado, al igual que la presunta captación de un preso para extraer información al ex tesorero durante su estancia en prisión provisional.