Elisa Mouliaá retira su acusación de agresión sexual contra Errejón por «razones personales y de salud»
La actriz se desiste tras permanecer como única acusación personal en el caso
La actriz Elisa Mouliaá ha anunciado este miércoles la retirada de su acusación particular contra el ex político Íñigo Errejón por presuntos abusos sexuales, aunque ha subrayado que su decisión no constituye una retractación de los hechos denunciados.
El escrito de desistimiento revela que esta decisión se ha adoptado «por razones estrictamente personales y de salud», y no obedece a «una retractación de los hechos denunciados». Según resalta, los hechos han sido objeto de valoración por el Ministerio Fiscal y por el órgano judicial instructor, «habiéndose considerado veraces en lo sustancial y apreciándose indicios de criminalidad».
En el documento judicial, fechado el 4 de febrero de 2026, la actriz manifiesta su deseo de desistir «de forma total, libre, consciente e irrevocable» de la acusación particular ejercitada en las presentes diligencias. Mouliaá ha renunciado expresamente a continuar el procedimiento, a formular escritos, recursos o peticiones.
La actriz ha destacado en su comunicado público que ninguna otra víctima ha decidido personarse ni ejercer acción penal durante la tramitación del procedimiento. «He permanecido sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo», ha declarado Mouliaá en su cuenta en redes sociales. Lamenta «sensación de exposición y desgaste personal».
El caso estalló a raíz de denuncias anónimas publicadas en redes sociales que provocaron la dimisión fulminante de Errejón de sus cargos políticos. En ese contexto, Mouliaá decidió identificarse públicamente para «dar la cara y manifestar lo vivido», en un momento en que «el acusado había dimitido, realizándose manifestaciones públicas en las que se sugería que dichas denuncias podrían ser falsas».
La actriz ha explicado que su actuación respondió exclusivamente a la voluntad de confirmar la veracidad de los hechos, «sin que ninguna persona se identificara claramente para afirmar la veracidad de lo sucedido». Según el escrito, Mouliaá decidió identificarse con nombre y apellidos «para afirmar la veracidad de los hechos en lo esencial y proteger a otras mujeres, sin ánimo de prolongar indefinidamente el procedimiento ni de causar perjuicios adicionales».
El documento judicial subraya que el presente desistimiento «no supone reconocimiento alguno de falsedad, ni formulación de imputaciones nuevas, ni renuncia a derechos distintos de los estrictamente procesales legales».
Reacciones
El anuncio ha generado un aluvión de reacciones en sus redes sociales. Algunos usuarios han cuestionado la decisión, insinuando que la actriz anticipaba una derrota judicial, a lo que Mouliaá ha respondido contundentemente: «Not really, hay pruebas de todo. Léete las denuncias que causaron su dimisión porque yo hablé después. Lo que he tenido son dos ovarios».
Ante las acusaciones de buscar protagonismo o compensación económica, la actriz ha reiterado que tanto la Fiscalía como el juez han determinado la veracidad de su denuncia. «Demuestro claramente que yo no busco ni fama ni pasta», ha afirmado en respuesta a varios comentarios recordando que donó a mujeres maltratadas 54.000 euros obtenidos en programas de televisión.
El caso Errejón se convirtió en uno de los escándalos políticos más sonados del panorama español. El entonces portavoz de Sumar en el Congreso dimitió en octubre de 2024 tras la publicación de múltiples testimonios anónimos en redes sociales que le acusaban de comportamientos inapropiados con mujeres. En especial en un festival de música de carácter feminista en Valencia.
Elisa Mouliaá fue la primera y única víctima que decidió dar un paso al frente públicamente y presentar una denuncia formal con todas las consecuencias legales. Su decisión de identificarse en medio de la vorágine mediática fue vista por muchos como un acto de valentía, aunque también la expuso a un escrutinio público intenso.
El juez instructor del caso, tras las diligencias previas, apreció indicios suficientes de criminalidad para continuar con el procedimiento, un paso que parecía consolidar la solidez de las acusaciones. Había dictado auto de procesamiento pero ahora el caso queda en el limbo ya que la Fiscalía a última hora se pronunció a favor del ex político de Sumar. Sólo queda una acusación popular, la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (ADIVE), que podría salvar la continuidad del procedimiento. Pide tres años de cárcel para Errejón.
Con este desistimiento, Elisa Mouliaá cierra un capítulo que ha marcado tanto su vida personal como su carrera profesional. En todo caso, declara: «Si la justicia continúa, por tratarse de un proceso de naturaleza pública, lo hará sin mi participación. Yo me retiro con la conciencia tranquila».
La actriz concluye su comunicado con una frase que pretende zanjar cualquier especulación: «No huyo, termino mi parte demostrando que no quiero dinero ni protagonismo: la verdad ya camina sola». Ahora queda en manos de la Fiscalía y del juzgado determinar si esa verdad seguirá su curso judicial sin la voz de quien se atrevió a ponerle nombre y apellidos.
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