España
'Caso Begoña'

Begoña Gómez usó a la asesora de Moncloa para gestionar un contrato irregular de la cátedra

La UCO destaca que algunas adjudicaciones de la cátedra se hicieron "de manera premeditada"

El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha revelado que algunas adjudicaciones de la cátedra que dirigía Begoña Gómez en la Universidad Complutense de Madrid se hicieron de manera «premeditada». Los agentes destacan, asimismo, el papel de Cristina Álvarez en gestiones relacionadas con estos expedientes. Cabe recordar que tanto Álvarez como la mujer de Pedro Sánchez están imputadas por malversación en relación a la contratación de la asistente como directora de Programas de la Presidencia del Gobierno.

Los agentes señalan que se recurrió a la firma Deloitte Consulting SLU «tramitando dos expedientes que (…) se habrían elaborado como un mero marco administrativo conformado a los únicos efectos de dotar de apariencia de legalidad a la contratación de estos servicios, la cual se habría llevado a cabo al margen del procedimiento establecido en la normativa».

Cristina Álvarez sería «conocedora del contenido de la propuesta» de la empresa a la cátedra, «previo a la tramitación del contrato menor», que los agentes consideran irregular. «Por otra parte, fue partícipe en la gestión administrativa necesaria para justificar la facturación relativa al procedimiento abierto simplificado», un contrato de 60.500 euros.

Según la investigación, estas adjudicaciones «no sólo estaban premeditadas sino que la consultora ya había iniciado sus funciones con anterioridad a la adjudicación del primer contrato» y «la prestación real de sus servicios no guardó relación con los plazos formales de ejecución». Además, «los requisitos y condiciones exigidos para ambos contratos -en su invitación a ofertar y en los pliegos- se amoldaron a las condiciones predefinidas por Deloitte y la cátedra, incluido el precio» y «se habrían solicitado ofertas de forma simulada o en unas condiciones que propiciaron una limitación de la concurrencia al resto de licitadores y en beneficio de Deloitte».

En concreto, en diciembre de 2023, Cristina Álvarez emitió un correo dirigido a los responsables de la empresa, bajo el asunto licitación Deloitte, en el que les insta a aportar «los documentos necesarios que hay que justificar de la licitación».

Los investigadores destacan que «cabe tener en cuenta que en la fecha en la que se remite este correo, el contrato había sido suscrito tan sólo unos días antes y restaban más de dos meses para su finalización».

A los agentes les llama la atención que «las gestiones para la justificación del servicio con el fin de cerrar la ejecución y facturar el contrato se inician 19 días más tarde de haberse iniciado el plazo de ejecución de ese contrato. Cuestión discordante frente a los tres meses de ejecución previstos y que en cambio encaja más con que el servicio se hubiese dado por finalizado».

«Auxilio» a la cátedra

La cátedra de Transformación Social Competitiva que dirigía Gómez se nutrió de diferentes colaboradores. Entre ellos, según los investigadores, la propia Cristina Álvarez, «destacando su convocatoria y/o participación en reuniones de la oficina de proyecto para el desarrollo de la plataforma y gestiones burocráticas al respecto».

Según los agentes, Álvarez realizó funciones de gestión y auxilio a la dirección de la cátedra e, «independientemente de la ausencia de una relación formal con la Universidad», a «efectos de exposición» se la considera «integrada en el equipo de trabajo» y «se desprende una gestión activa por parte de Álvarez en el marco de la cátedra».