`
Economía
VIVIENDA

Los decretos de Sánchez impulsan el alquiler por habitaciones: «El propietario busca lo que le da más seguridad»

Un economista destaca que la norma "genera inseguridad" y es "lo peor que le puede pasar al mercado"

El decreto Maricarmen, lejos de ayudar a mejorar el acceso a la vivienda en España, podría servir para empujar la primera ficha de lo que el experto en economía y finanzas de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), Alejandro San Nicolás, califica como el «efecto dominó» de la nueva normativa.

Según él mismo explica, el verdadero termómetro de estas normativas de Vivienda se encuentra en la economía real. Con su aprobación las reglas del juego han cambiado y el mercado inmobiliario -altamente sensible a la regulación- ya está recalculando sus márgenes, sus riesgos y sus exigencias.

En este sentido, el economista destaca que el polémico decreto Maricarmen «genera inseguridad en los tenedores de pisos, y eso es lo peor que le puede pasar a un mercado». Concretamente, San Nicolás apunta que será «el pequeño propietario» el que sufra más ante la menor dificultad: «Un impago o una prórroga forzosa que no esperaba…Hablamos de alguien que tiene uno o dos pisos y que muchas veces depende de esa renta», destaca.

Ese temor se traducirá, según el experto, en una notable caída de la oferta que ya se encontraba en una situación crítica: «El Observatorio del Alquiler prevé que España cierre 2026 con casi 23.000 viviendas de alquiler menos que en 2025, con caídas de más del 20% en provincias como Cádiz o Guipúzcoa. Mientras tanto, hay de media 143 interesados por cada anuncio, cuando un mercado equilibrado rondaría los 15», cifra.

En este contexto, llama la atención también que la nueva norma y sus castigos a los propietarios, en mayor o menor medida, en lugar de mejorar las condiciones de habitabilidad de los ciudadanos, con toda probabilidad impulsará el alquiler en condiciones todavía más precarias como el alquiler de temporada y por habitaciones: «El propietario siempre busca la fórmula que le dé más seguridad», apunta el experto.

Precisamente Alejandro San Nicolás subraya que «como siempre», la mayor perjudicada será la clase media porque su demanda se concentra justo en las viviendas donde menos oferta hay:

«Pisos normales, en zonas con trabajo, a un precio razonable. Son leyes pensadas para la protección de minorías, y está bien proteger al vulnerable. Pero el que no es vulnerable ni tiene grandes ingresos queda en tierra de nadie. ¿Qué va a pasar?», pregunta el economista.

«Subirán los alquileres y las garantías que pedirán los caseros serán mayores: más meses de fianza, avales, seguros de impago, nóminas altas… El precio medio ya ronda los 1.211 euros al mes, casi un 5% más que hace un año. El joven o la familia de clase media que antes accedía con esfuerzo ahora no pasa el filtro», responde él mismo analizando la situación.

En este sentido, el decreto ayudará a las personas con rentas más bajas a acceder a alquileres y mantenerse en ellos con más protección, pero siempre con el compromiso de pagar regularmente al casero. Pero, el experto apunta a «mirar el otro lado»:

«Si el colectivo de vulnerables crece y la moratoria antidesahucios se alarga hasta 2030, el propietario percibe más riesgo. Cuando el riesgo sube, la oferta baja. Y si la oferta baja, lo que tenemos no es un ahorro en el bolsillo, sino una crisis social: más gente buscando menos pisos», zanja.

Por tanto, el temido efecto dominó «empieza en la inseguridad del propietario y termina en el bolsillo del inquilino». El economista destaca que a corto plazo «veremos viviendas que se retiran del alquiler y pasan a la venta, al uso temporal o se quedan vacías. Con menos pisos disponibles, los precios suben, y con precios más altos, más familias necesitan protección. Es un círculo».

«La solución no es compleja de enunciar: si no se equilibran oferta y demanda, no hay nada que hacer. Hace falta construir más, dar seguridad al que alquila y proteger al vulnerable con recursos públicos, no trasladando esa carga al pequeño propietario», finaliza.