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Economía
Blackstone refuerza su posición

Santander abandona definitivamente Quasar y deja en manos de Blackstone el ladrillo de Popular

Blackstone se hace con el control absoluto de uno de los mayores vehículos inmobiliarios de España

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Blackstone se ha quedado con la totalidad de Quasar, el vehículo inmobiliario que tenía con el Santander para gestionar el ‘ladrillo’ que heredó de Banco Popular cuando se hizo con la entidad tras su resolución por los reguladores en 2017.

La salida definitiva de Banco Santander de Quasar marca el cierre de una de las mayores operaciones inmobiliarias derivadas de la crisis bancaria española y consolida el control de los grandes fondos internacionales sobre parte del antiguo ladrillo tóxico del sistema financiero. 

Casi nueve años después de la caída de Banco Popular, el fondo estadounidense Blackstone ha pasado a controlar el 100% del vehículo creado para absorber activos inmobiliarios problemáticos de la entidad.

La operación culmina un proceso de desinversión progresiva por parte de Santander, que fue reduciendo su participación en Quasar tras varios años de saneamiento financiero y reestructuración del vehículo. 

A mediados del año pasado, se hizo público que en 2024 Santander había reducido su participación en Quasar al 2,94%. 

Control anterior del 97%

Esta reducción de la participación se produjo en el marco de una ‘operación acordeón’ que consistió en una reducción de capital y una ampliación de capital simultánea, de modo que Blackstone, que ya poseía el 51%, alcanzó más del 97%.

En agosto de 2017, Santander anunció el acuerdo de venta del 51% a Blackstone de la cartera de inmuebles adjudicados, créditos dudosos procedentes del sector inmobiliario y otros activos relacionados con la actividad inmobiliaria procedentes del Banco Popular, en una operación que constituyó una de las mayores de la historia inmobiliaria española.

El valor de los activos traspasados a Quasar fue de unos 10.000 millones de euros en aquel momento, un valor que se había reducido a unos 3.158 millones de euros en 2024, según las cuentas anuales de Quasar, las últimas disponibles.

Aportación de 3.000 millones de euros

Para la creación de Quasar, ambos socios realizaron una aportación de capital de 2.928 millones de euros, mientras que se pidió un préstamo de 7.332 millones.

Con este movimiento, Blackstone refuerza todavía más su posición en el mercado inmobiliario español, donde el fondo mantiene una fuerte presencia en vivienda, activos logísticos y carteras vinculadas al sector financiero. 

La operación también refleja cómo buena parte de los activos problemáticos surgidos tras la crisis bancaria han terminado concentrados en manos de grandes inversores internacionales.