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Economía
Ayudas

Hasta 628 euros de paga al mes: la ayuda para las amas de casa que da la Seguridad Social

Dentro del mercado laboral muchas personas apenas llegan al mínimo cotizado para poder cobrar, al jubilarse, una pensión que les alcance para llegar a final de mes. Una situación que conocen de sobras quienes no sólo cotizaron poco, sino que en realidad no cotizaron nada en su vida laboral. Y no porque no  trabajaran, sino porque su trabajo fue otro. Durante décadas cuidaron de hijos, mayores y del hogar sin salario ni nómina y ahora al llegar a los 65 años, y al momento de la jubilación, esa ausencia de cotización se convierte en un problema, que de alguna manera se pretende subsanar con  una ayuda que dependiendo del caso puede llegar a los 628 euros mensuales.

Algunos todavía no lo saben, pero la Seguridad Social permite que las mujeres mayores de 65 años que no hayan cotizado nunca puedan acceder a una pensión no contributiva de jubilación si cumplen determinados requisitos económicos. Y en 2026, la cuantía íntegra puede alcanzar los 628 euros al mes en 14 pagas. En total, 8.803,20 euros anuales. No es una pensión contributiva tradicional. Es una prestación pensada para quienes no generaron derecho a jubilación ordinaria por falta de cotización suficiente.

La ayuda para las amas de casa que da la Seguridad Social

La ayuda se concede a través de la pensión no contributiva de jubilación. La gestión corresponde al Instituto de Mayores y Servicios Sociales, el IMSERSO, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y va dirigida a personas mayores de 65 años que no alcanzaron el mínimo de cotización exigido para una pensión contributiva. En ese perfil encajan muchas amas de casa que nunca cotizaron al sistema, pero con la ayuda, si se reconoce la cuantía completa, la beneficiaria puede percibir 628 euros mensuales distribuidos en 14 pagas. Sin embargo, la cifra puede variar en función de los ingresos y de la situación de convivencia.

Requisitos básicos para acceder en 2026

Para poder solicitar la pensión no contributiva no basta con haber cumplido 65 años, sino que hay otros requisitos concretos que se deben cumplir y que a continuación vamos a enumerar:

Límites económicos según con quién se conviva

Cuando la persona no vive sola, el cálculo cambia ya que los ingresos se valoran teniendo en cuenta a la unidad de convivencia. De este modo, si se convive con cónyuge u otros familiares hasta segundo grado, los límites son los siguientes:

Si la convivencia es con padres o hijos, los umbrales aumentan:

La administración analiza estos ingresos antes de conceder la cuantía íntegra o ajustar el importe.

Cómo se solicita

La tramitación de una pensión no contributiva debe realizarse en los servicios sociales de la comunidad autónoma donde resida la interesada. En Ceuta y Melilla, el procedimiento depende directamente del IMSERSO. En cuanto a la documentación necesaria incluye DNI o NIE, libro de familia, certificado de empadronamiento y justificantes de ingresos, como declaración de la Renta, nóminas o pensiones. También puede pedirse la vida laboral y, en su caso, certificado médico si existe situación de dependencia.

El modelo oficial está disponible en la página web de la Seguridad Social. La solicitud puede presentarse de forma telemática a través de la Sede Electrónica o presencialmente en oficinas del IMSERSO, de la Seguridad Social o en ayuntamientos habilitados. El plazo para pedir la ayuda está abierto durante todo el año, por lo que no tiene una fecha límite concreta, aunque cuanto antes se tramite, antes podrá resolverse.

Incompatibilidades con las pensiones no contributivas

Esta pensión que puede llegar a los 628 euros no es compatible con una pensión contributiva de invalidez ni con otras prestaciones asistenciales similares. Es decir, está pensada para quienes no perciben ya otra ayuda de naturaleza equivalente, además cada expediente se estudia de manera individual. No todas las solicitantes recibirán la cuantía íntegra, ya que tal y como hemos señalado anteriormente, el importe depende de la situación económica concreta.

Una red de protección para quienes no cotizaron

En España existen millones de mujeres que dedicaron su vida al trabajo doméstico sin estar dadas de alta en la Seguridad Social. De este modo, y para quienes han alcanzado la edad de jubilación sin ingresos suficientes, la pensión no contributiva puede convertirse en un respaldo estable, dado que no sustituye a una pensión contributiva, pero sí ofrece una prestación mensual que, en 2026, puede llegar hasta los 628 euros si se cumplen todos los requisitos. La clave está en revisar la situación personal, comprobar los límites de renta y presentar correctamente la solicitud ante la administración competente.