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Economía
resultados empresariales

Telefónica mejora su caja, reduce un 8,4% su deuda y se prepara para la gran concentración del sector en Europa

La operadora rebaja el endeudamiento hasta los 25.278 millones y gana margen para afrontar futuras fusiones en el sector.

El negocio en España se dispara y el equipo de Murtra cumple la hoja de ruta del Plan Estratégico

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

La nueva Telefónica de Marc Murtra empieza a enseñar músculo financiero. La compañía acaba de presentar unos resultados semestrales marcados por una mejora de la generación de caja, una reducción significativa de la deuda y una revisión al alza de sus previsiones para el conjunto del año, dos factores que fortalecen su posición en un momento en el que el sector europeo de las telecomunicaciones se prepara para una nueva oleada de fusiones y concentraciones empresariales.

La operadora elevó un 50% su previsión de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (uno de los indicadores que más siguen los inversores), pasando de esperar un aumento superior al 2% a confiar ahora en superar el 3%. Dicho de una forma sencilla, Telefónica espera generar más dinero disponible con su actividad diaria para afrontar inversiones, adquisiciones, reducir deuda o retribuir al accionista sin depender tanto de financiación externa.

En paralelo, el grupo logró reducir su deuda financiera neta hasta los 25.278 millones de euros, un 8,4% menos que hace un año, al tiempo que rebajó también su ratio de endeudamiento hasta 2,68 veces el EBITDA, frente a las 2,78 veces con las que terminó 2025. Una combinación de más caja y menos deuda que mejora notablemente la capacidad de Telefónica para mover ficha en el tablero corporativo de Europa, un mercado en el que Bruselas lleva meses defendiendo la necesidad de crear grandes operadores capaces de competir con Estados Unidos y China.

Más dinero y más crecimiento

Los resultados reflejan que la estrategia Transform & Grow empieza a dar frutos. Telefónica obtuvo entre enero y junio unos ingresos de 16.392 millones de euros, un 1,7% más, mientras que el EBITDA ajustado (el beneficio generado por el negocio antes de impuestos, intereses y amortizaciones) alcanzó los 5.768 millones, con un crecimiento del 3,8%.

Especial relevancia tiene el flujo de caja libre de las operaciones continuadas, que ascendió a 944 millones de euros en el semestre. Este indicador representa el dinero que realmente queda disponible una vez cubiertas las inversiones necesarias para mantener el negocio. En otras palabras, es el efectivo con el que la empresa puede afrontar compras, reducir deuda, repartir dividendos o financiar nuevas inversiones sin tener que vender activos o pedir préstamos.

Precisamente esa mejora financiera ha llevado a Telefónica a confirmar el dividendo previsto para 2026, de 0,15 euros por acción, y a asegurar que mantiene el rumbo para cumplir (e incluso mejorar en algunos casos) todos los objetivos fijados para el ejercicio.

La compañía que preside Marc Murtra cierra así un segundo trimestre que supone una nueva confirmación de la estrategia iniciada por el grupo.

España y Brasil sostienen el crecimiento

La mejora de las cuentas se apoya especialmente en España y Brasil. En el mercado español, Telefónica aceleró el crecimiento de sus ingresos hasta el 2,9% en el segundo trimestre y aumentó un 2,3% su EBITDA ajustado, mientras sigue incrementando clientes de fibra y móvil de contrato y mantiene la tasa de bajas en mínimos históricos.

Brasil volvió a convertirse en uno de los grandes motores del grupo. La filial cerró junio con un récord de 118,9 millones de accesos, impulsó un 29% su oferta convergente y registró fuertes crecimientos tanto en ingresos como en rentabilidad.

En contraste, Alemania continúa inmersa en un proceso de reorganización que ha obligado a provisionar 265 millones de euros para financiar la reestructuración del negocio. Esa circunstancia, junto con el impacto contable derivado de la venta de Chile, explica que el resultado neto reportado siga mostrando pérdidas de 338 millones de euros en el semestre, pese a la mejora del negocio operativo.

Con cerca de 300 millones de accesos, unos datos muy fuertes en despliegue de fibra y una situación financiera más sólida que hace un año, Telefónica afronta la segunda mitad de 2026 tratando de posicionarse como el gran jugador del sector en Europa, a pesar de la competencia. Tanto para analistas como para inversores, el resto del año es crucial para saber el papel que podrá jugar la operadora en un mercado condenado a simplificarse para no morir frente a los gigantes tecnológicos de EEUU y China.