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Economía
Estados Unidos

EEUU busca albañiles y paga sueldos de 75.000 euros aunque a los electricistas les ofrece 250.000 euros

Durante mucho tiempo, trabajar en la construcción no era precisamente la opción más atractiva ya implica jornadas duras, sueldos ajustados y poco reconocimiento. Pero en Estados Unidos esa imagen empieza a quedarse vieja, al menos en parte. Lo que está pasando ahora tiene bastante que ver con algo muy simple faltan trabajadores como albañiles y electricistas así que el país ofrece ahora incentivos económicos para dar con ellos.

Las empresas necesitan sacar adelante proyectos y no pueden esperar. Así que están haciendo lo que toca en estos casos y que no es otra cosa que subir sueldos para atraer a gente. El resultado es llamativo, ya que oficios que hasta hace poco pasaban desapercibidos ahora ofrecen cifras que llaman la atención, sobre todo en esos perfiles técnicos que hemos mencionado: el de los albañiles así como los electricistas.

EEUU busca albañiles y paga sueldos de 75.000 euros

La falta de mano de obra en la construcción lleva años encima de la mesa, pero en este momento se ha hecho más evidente. Según las previsiones del sector, Estados Unidos necesita incorporar cientos de miles de trabajadores en muy poco tiempo. Se habla de unos 349.000 nuevos empleados solo en 2026 y más de 450.000 en 2027. Son cifras muy altas para un mercado que ya viene tensionado.

Y aquí no sólo influye que haya más obras. También pesa mucho la edad de quienes ya están trabajando. Muchos profesionales con experiencia se están jubilando y no hay suficiente relevo. Eso deja un hueco complicado de cubrir.

La inteligencia artificial también tiene algo que ver

Puede parecer que no tiene relación, pero sí la tiene. El auge de la inteligencia artificial está empujando la construcción, sobre todo por la necesidad de levantar centros de datos. Grandes empresas tecnológicas están invirtiendo cantidades enormes en este tipo de infraestructuras. Y cada uno de esos proyectos necesita mano de obra especializada como electricistas, técnicos, instaladores, que son perfiles muy concretos pero que no abundan y es ahí donde empieza a notarse la presión sobre los salarios.

Sueldos que hace unos años eran impensables

En este contexto, los salarios han empezado a subir de forma bastante clara. Un albañil puede superar los 75.000 euros al año, algo que ya de por sí llama la atención si se compara con otros países. Pero lo más llamativo está en los perfiles más técnicos. Algunos electricistas, sobre todo en proyectos ligados a centros de datos, están alcanzando cifras cercanas a los 250.000 euros. No es lo habitual, pero sí refleja hasta qué punto se está pagando por encontrar a profesionales cualificados. Es, en cierto modo, una consecuencia directa de la escasez.

No hace falta pasar por la universidad

Otro punto que está cambiando la percepción de estos trabajos es el acceso ya que muchos de estos puestos no requieren una carrera universitaria. Se basan en formación técnica, aprendizaje práctico y certificaciones y eso permite empezar antes y evitar el coste de varios años de estudios. Por todo ello, para algunas personas, puede ser una vía más directa hacia un empleo estable, aunque la mayoría lo ve sólo como una opción.

Un trabajo exigente que no es para todos

A  pesar de lo mencionado,  a construcción sigue siendo un sector duro. El esfuerzo físico es alto, las condiciones no siempre son cómodas y los horarios dependen mucho del proyecto y es evidente que no es lo mismo que un trabajo de oficina, ni en ritmo ni en exigencia. Además, la falta de profesionales también se nota a la hora de formar a nuevos trabajadores. No siempre hay suficientes personas con experiencia para enseñar, haciendo que el problema se retroalimente.

La falta de trabajadores extranjeros complica más la situación

Otro elemento que está influyendo es la política migratoria. Durante años, una parte importante de la mano de obra en la construcción venía del extranjero. Con las restricciones actuales, ese flujo se ha reducido y eso se nota, así que con menos trabajadores disponibles significa más dificultad para cubrir puestos y, en muchos casos, retrasos en los proyectos.

En España pasa algo parecido, aunque sin esos sueldos

Aunque las cifras de Estados Unidos son más llamativas, el problema no es exclusivo de allí. En España también cuesta encontrar trabajadores en la construcción. Las empresas hablan de cientos de miles de vacantes sin cubrir, sobre todo en perfiles básicos debido a que el envejecimiento de la plantilla es evidente y la entrada de jóvenes sigue siendo baja.

Pero en nuestro caso, la diferencia está en los salarios. Aquí no se manejan cifras como las de Estados Unidos, lo que hace que el sector tenga todavía más dificultades para atraer a nuevos trabajadores.

Con todo esto sobre la mesa, podría parecer que estamos ante una oportunidad clara. Trabajo, demanda y sueldos al alza, pero la verdad es que no es tan sencillo. Durante años se ha empujado a las nuevas generaciones hacia otros caminos, dejando de lado los oficios y ahora, cambiar esa mentalidad no es fácil y más cuando la tecnología y la IA sí que atraen especialmente a los más jóvenes.