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Economía
Banco Central Europeo

Guindos admite que la guerra de Irán lastrará el crecimiento y subirá los precios

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha admitido que los movimientos en los mercados provocados por la guerra de Irán pueden «ampliar el ‘shock’ y derivar en una coyuntura económica mucho más tensa» y que el impacto real dependerá de «la duración e intensidad» del conflicto, aunque ya identifica un ‘shock’ de oferta que lastrará el crecimiento económico y elevará el coste de vida.

En este contexto, Guindos ha sostenido que es momento de «mantener la cabeza fría» en cuanto a los futuros cambios en la política monetaria europea. Como han indicado los propios informes del BCE, el nuevo escenario por el conflicto de Irán puede provocar que el banco central tenga que subir los tipos de interés para controlar la inflación.

«Hasta ahora, los mercados estaban descontando una situación propicia de crecimiento con un elevado nivel de apalancamiento y baja liquidez, en cambio, el conflicto armado puede llevar a que la corrección sea mucho más intensa», ha justificado.

El vicepresidente del BCE ha explicado que la volatilidad provoca que las mediciones de inflación y crecimiento en Europa «sean mucho más difíciles» y que los movimientos en los mercados pueden «ampliar el ‘shock’ y derivar en una coyuntura económica mucho más tensa».

No obstante, De Guindos ha explicado que, al menos por el momento, «no hay problemas de liquidez ni en renta variable, ni en renta fija ni en divisas», pero ha apuntado a un «potencial a analizar», ya que, según el exministro, «es una de las principales vulnerabilidades».

La banca, sólida

También ha defendido que «la solvencia de la banca europea es una de las pocas ventajas diferenciales del continente».

En este sentido, durante su intervención en un acto organizado por Deloitte y el diario ABC, el número dos de la autoridad monetaria del euro ha señalado que gracias a ello en Europa no se ha producido recientemente «ningún accidente importante» en el ámbito bancario, en comparación con los problemas registrados en algunas entidades financieras norteamericanas o en Suiza con Credit Suisse.

Además, preguntado por la afección del conflicto en Oriente Próximo en el sistema financiero, De Guindos ha puesto de relieve dos variables: «la nueva cuña de incertidumbre que introduce la guerra y el impacto en los mercados».

Por otro lado, el vicepresidente de la autoridad del euro ha apuntado a la defensa como «la prioridad número uno de Europa». «No podemos olvidar el conflicto en Ucrania, la amenaza a nuestra integridad de valores no es otra que Rusia, y ya no podemos confiar tanto en el amigo americano como hemos hecho desde el final de la segunda guerra mundial», ha expuesto.

Asimismo, De Guindos ha aseverado que la Unión Europea «tiene que dar pasos hacia la integración de los mercados de bienes y servicios», aunque no ha eludido la dificultad debido a los retos que supone el auge de la extrema derecha en el continente: «Hay que ser honesto y conocer la situación interna en Europa, no hay mas que ver la composición del Parlamento Europeo, hay muchas formaciones que no son proclives al avance europeo y lo que buscan es volver a la autonomía total por naciones».

IA

En cuanto a la fuga de capitales, De Guindos ha mantenido que es la falta de proyectos interesantes lo que limita la inversión y no la capacidad de financiación. «No existe una gran compañía europea que provea servicios en la nube, ni de Inteligencia Artificial (IA) ni de medios de pagos», ha apuntado.

Sobre la irrupción de la IA, el vicepresidente del BCE ha reconocido que el Viejo Continente está en «una etapa inicial», aunque ha matizado que «se está implantando con mucha intensidad entre las empresas grandes», pese a que existen, atestigua, «cuellos de botella en la búsqueda de personal con formación capaz de implementar esta tecnología».

Entre los retos que presenta, De Guindos ha aclarado que la producción que genera el uso de la IA «es como el colesterol; la hay buena y mala. La buena es la que alimenta la capacidad productiva y la mala la que limita el empleo, esta segunda hay que blindarla».