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Los productos más robados por los ladrones en los supermercados españoles este 2026, según expertos en seguridad comercial

Un análisis elaborado por la empresa especializada en seguridad comercial STC, en colaboración con socios tecnológicos de la firma neerlandesa Nedap, y basado en datos de 15 países europeos, ha puesto cifras a una realidad que desmonta muchas ideas preconcebidas sobre los productos más robados en los supermercados.

Los resultados muestran un cambio claro en el patrón del hurto. La mayor parte de los productos sustraídos no son alimentos básicos ni artículos de primera necesidad. En su lugar, destacan bienes que tienen un precio elevado, son de marcas reconocidas y permiten una evidente capacidad de reventa en circuitos informales. El informe, que en el caso español comenzó a desarrollarse en 2022, permite comparar comportamientos en buena parte del continente y ofrece por primera vez una fotografía amplia de aquellos productos que más se roban en los supermercados, cómo se roba y qué factores influyen en cada país.

Los productos más robados en los supermercados

Si se examinan los datos agregados de los países analizados en el informe de STC,  el alcohol aparece de forma reiterada como uno de los productos más robados en los supermercados. Vino, whisky y otras bebidas espirituosas comparten características que explican su atractivo ya que tienen valor unitario alto, tamaño manejable y facilidad para colocarlas fuera del circuito oficial.

Junto al alcohol, se encuentran otros productos recurrentes en los robos y entre los que están los productos de salud y belleza, la carne fresca, el café y el chocolate. No se trata de artículos voluminosos ni de bajo coste. Al contrario. Son productos que pueden ocultarse con relativa facilidad y que, además, mantienen demanda constante. Esto reduce el riesgo de que pierdan valor en el mercado informal.

Sorprende en el estudio la escasa presencia de alimentos básicos entre los artículos sustraídos. Harina, pasta seca o legumbres apenas aparecen en los registros de pérdida. El patrón dominante es otro. Los ladrones buscan artículos con margen económico suficiente para justificar el riesgo. En muchos casos, según los expertos en seguridad consultados en el estudio, el hurto responde a dinámicas organizadas o semiorganizadas orientadas a la reventa. Este desplazamiento del foco, desde productos de subsistencia hacia bienes de valor, marca una diferencia significativa respecto a la percepción social tradicional del hurto en supermercados.

Y para evitar esos robos, en muchos establecimientos europeos se han generalizado medidas como dispositivos antirrobo en botellas, envases protegidos con cajas transparentes o sistemas electrónicos de control en lineales de alto valor.

Cajas de autopago, mayor problema

Por otro lado, el informe también señala que la evolución tecnológica del comercio ha generado nuevos puntos vulnerables. Las zonas de autopago concentran parte del riesgo debido a varios factores:

A esto se añaden prácticas como aprovechar puntos ciegos en los pasillos o abandonar el establecimiento por cajas cerradas en momentos de menor control.

El jamón ibérico y el aceite, de lo que más se roba en España

Si nos fijamos en los resultados del estudio en lo que respecta a supermercados españoles, aquí el patrón se mantiene aunque con ciertas particularidades ya que destacan por encima de los productos mencionados el jamón ibérico y el aceite de oliva, dado que en ambos casos tienen un precio más elevado, reconocimiento de calidad y demanda estable tanto dentro como fuera del canal legal.

El aceite de oliva de hecho, cuyo precio ha experimentado importantes incrementos en los últimos años, se ha convertido en un bien de alto valor unitario incluso en formatos domésticos. El jamón ibérico, por su parte, combina prestigio de marca y facilidad de colocación en ventas informales. Esta singularidad responde, en buena medida, a los hábitos de consumo nacionales y al valor cultural y gastronómico que estos productos tienen en el país.

Cada país tiene su producto estrella

Al margen de España, y aunque el alcohol domina el ranking europeo, el análisis por países revela matices interesantes que reflejan las preferencias locales:

Estas variaciones muestran que la cultura gastronómica influye directamente en el tipo de producto más expuesto al hurto.

Qué hacen los supermercados para protegerse

Para evitar que se robe tanto en los supermercados, las cadenas de distribución están reforzando sus sistemas de prevención con soluciones como el uso sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID), etiquetas electrónicas de seguridad o vigilancia inteligente en zonas críticas. El objetivo es reducir la llamada merma, es decir, la diferencia entre el inventario teórico y el stock real disponible tras contabilizar pérdidas por robo, errores o deterioro.

En definitiva, la radiografía que ofrece el estudio permite extraer una conclusión clara para 2026: el hurto en supermercados ya no se concentra principalmente en cubrir necesidades básicas, sino en obtener productos con valor de mercado. Un cambio que obliga al sector a adaptar sus estrategias de seguridad a una realidad cada vez más sofisticada.