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Carlos Cagigal, experto en energías, sobre la escasez de petróleo y gas: «Terminaremos ayudando al resto…»

La incertidumbre energética que se vive estos días a raíz de la Guerra de Irán, vuelve a situarse en el centro del debate internacional tras el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial. La medida ha encendido las alarmas en muchos países, especialmente en Europa, donde la dependencia exterior sigue siendo un factor determinante en el suministro energético.

En este contexto, el experto en energía Carlos Cagigal ha querido lanzar un mensaje de calma en relación con España debido a la situación que tenemos con respecto a las renovables. Así lo explicó hace unos días en una intervención en Antena 3 Noticias Fin de Semana. El analista defendió que el país parte de una posición más favorable que otros socios europeos, tanto por su estructura energética como por el peso creciente de las energías renovables. Sus declaraciones apuntan a una idea clara y es que aunque la crisis pueda tener impacto global, sus efectos no serán iguales en todos los países, y España, según su análisis, cuenta con margen suficiente para afrontarla sin grandes sobresaltos.

Carlos Cagigal, experto en energías, sobre la escasez de petróleo y gas

Cagigal es una de las voces expertas más claras al respecto de la crisis energética actual e insiste en que la situación de España es distinta a la de otros países europeos. «España es de los países que tiene una posición más cómoda en Europa, tanto por la aportación de las renovables como por la estructura de importación de petróleo y gas. La aportación de Ormuz es casi residual, prácticamente un 2%, que podemos sustituir a través del negocio con otros países ya que dependemos más de EE.UU, Canadá, Brasil…», explica.

En su análisis, esa baja dependencia del estrecho de Ormuz es clave para entender por qué el impacto directo sería limitado. «Esta estructura en España es solvente, en comparación con el resto de socios europeos», añade, subrayando que el modelo energético español ofrece más flexibilidad ante situaciones de tensión internacional.

Reservas estratégicas y capacidad de respuesta

Otro de los puntos que aborda el experto es el de las reservas estratégicas de petróleo. En este sentido, vuelve a lanzar un mensaje tranquilizador: «Nos duran algo más de tres meses, tenemos buena capacidad de almacenamiento tanto de petróleo como de refinados».

A partir de ahí, plantea incluso un escenario en el que España podría desempeñar un papel activo dentro de Europa. «Solo necesitaríamos pedir a los países exportadores que aumenten la capacidad de exportar, es más, terminaremos suministrando petróleo y derivados al resto de países europeos», asegura. Una afirmación que sitúa a España no sólo como un país capaz de tener margen de maniobra, sino como posible apoyo para otros socios más expuestos ante la crisis que se ha generado en las últimas semanas.

El papel de las renovables en la reducción del consumo de gas

En lo que respecta al gas y la electricidad, Cagigal también descarta problemas relevantes a corto plazo. «No teníamos problemas en la crisis del gas… el gas se está sustituyendo por otros de origen renovable (biometano)», señala.

El experto pone como ejemplo el caso de Alemania, donde en pocos años se ha impulsado el desarrollo de este tipo de energía. «Por ejemplo, Alemania en tres años ha puesto en marcha 3.000 plantas de biometano, por eso ya no importamos tanto gas natural del exterior», explica.

En el caso español, el peso de las energías renovables también está teniendo un efecto directo. «En nuestro caso, en España la aportación de los renovables nos está ayudando a bajar ese consumo de gas… en esta grave crisis energética a nivel mundial, en España no debemos estar preocupados, llamaría a la calma… Lo veréis”, concluye.

Una crisis con impacto desigual a nivel global

Mientras voces como la de este experto, convencen sobre España y como el país mantiene una posición relativamente estable, la situación es muy distinta en otros países. Uno de los casos más claros es el de Filipinas, donde la dependencia del petróleo importado ha provocado un impacto inmediato tras el cierre del estrecho de Ormuz.

La interrupción del tránsito marítimo en esta zona estratégica ha disparado los precios de los combustibles, generando protestas en distintas partes del país. Conductores de transporte público, camioneros y trabajadores del sector logístico han salido a la calle para denunciar que el aumento de costes hace inviable su actividad diaria.  Este contraste refleja hasta qué punto una misma crisis puede tener efectos muy diferentes según la estructura energética de cada país. En ese escenario, y según el análisis de Cagigal, España parte con ventaja, al menos en el corto plazo, a pesar de que los consumidores puede que no piensen de la misma manera si tenemos en cuenta que el precio del combustible, alimentos y demás sí que comienza a notarse en el bolsillo.