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«Los 150 euros se quedan cortos»: una wedding planner advierte a los españoles sobre el dinero que se debe dar en una boda

Las bodas siempre han generado pequeños debates entre familiares y amigos, pero hay uno que se repite prácticamente en cada celebración y que nunca termina de resolverse del todo y tiene que ver con cuánto dinero hay que regalar a los novios. Lo que durante años parecía más o menos claro, ahora vuelve a estar en discusión por culpa del aumento de precios y del enorme coste que supone organizar una boda en 2026.

Durante mucho tiempo, la referencia más habitual en España rondaba entre los 100 y los 150 euros por persona. Esa cantidad servía, según la tradición popular, para cubrir lo que se conoce como precio del cubierto, es decir, el gasto aproximado que hacían los novios por cada invitado entre comida, cóctel, barra libre y resto de servicios del banquete. Sin embargo, varias expertas del sector aseguran que esa cifra se ha quedado completamente desfasada. Una de las voces que más ha llamado la atención en los últimos días ha sido la de Laura Melilla, cofundadora de La Petite Mafalda y una de las wedding planner más conocidas de España. Durante una intervención en el pódcast Konverxo, la especialista explicó que los 150 euros que antes se consideraban suficientes ya no cubren realmente el coste actual de asistir a una boda.

Wedding planner advierte a los españoles sobre el dinero que se debe dar en una boda

La wedding planner fue bastante clara al hablar sobre cómo han cambiado los precios en apenas unos años. Según explicó, hace una década era habitual que amigos, compañeros de trabajo o incluso invitados menos cercanos entregaran alrededor de 150 euros por persona como regalo de boda. Sin embargo, el contexto económico actual ha cambiado completamente la situación. La inflación, el incremento del precio de los menús y la profesionalización del sector nupcial han disparado los costes hasta cifras mucho más elevadas que antes.

«Con la inflación actual, 150 euros ya se quedan cortos», asegura Melilla. En su opinión, quien quiera compensar de verdad el gasto que supone asistir a una boda en 2026 debería plantearse cantidades superiores. La experta sitúa ahora la nueva referencia alrededor de los 200 euros por invitado. Es decir, unos 400 euros en el caso de una pareja que acuda junta al enlace. Una cifra que ha abierto un enorme debate en redes sociales, especialmente entre quienes consideran que asistir ya supone un gasto importante entre desplazamientos, hotel, ropa o despedidas.

El cubierto de boda cuesta cada vez más

El banquete sigue siendo una de las partidas más caras dentro de cualquier boda. Y además del menú, los novios deben asumir otros muchos costes relacionados con la experiencia completa del invitado. En muchos casos, el precio por persona ya supera ampliamente los 150 euros sólo contando comida y bebida, especialmente en bodas celebradas en grandes ciudades o fincas exclusivas. A eso se suman detalles como la decoración, la música, la barra libre, el fotógrafo o el alquiler del espacio.

Por eso, según explica Melilla, muchos novios ya no consiguen cubrir gastos con los regalos de boda como ocurría hace años. Aunque insiste en que no existe una obligación estricta, sí reconoce que socialmente continúa funcionando esa idea de “compensar” económicamente la invitación.

¿Los amigos cercanos pagan menos?

Uno de los aspectos que más sorprendió de sus declaraciones es que no existe lo que algunas personas llaman «precio amigo». Es decir, no se espera que un amigo íntimo pague menos por confianza. De hecho, suele suceder justo lo contrario. Cuanto más cercana es la relación con los novios, mayor suele ser también el importe del regalo o la ayuda económica. En muchas bodas son precisamente los familiares directos, padrinos o amigos más íntimos quienes colaboran con gastos importantes relacionados con el viaje de novios, el vestido o parte de la celebración.

La wedding planner también recordó que el cubierto funciona de manera individual. Es decir, las parejas deben calcular el gasto por dos personas y no existe una especie de «descuento conjunto» por acudir acompañados. Incluso los niños generan debate en este tipo de celebraciones. Aunque sus menús suelen ser más baratos, lo habitual es que los padres también tengan en cuenta ese coste a la hora de calcular el regalo.

No es una obligación, pero sí una costumbre muy extendida

Pese a todo, Laura Melilla insiste en que no existe ninguna norma fija ni una cantidad obligatoria que deba entregarse en una boda. Cada invitado da lo que puede o considera adecuado según su relación con la pareja y su situación económica. Aun así, la tradición de intentar cubrir el cubierto continúa muy presente en España y sigue generando muchísima presión social, especialmente entre los invitados más jóvenes o quienes deben asistir a varias bodas en pocos meses. Y es que al final, aunque muchos defienden que lo importante es acompañar a los novios en un día especial, la realidad es que las bodas se han convertido también en uno de los eventos sociales más caros tanto para quienes las organizan como para quienes reciben la invitación.