Xabi Alonso tiene un acuerdo para entrenar al Liverpool
Xabi Alonso tiene un acuerdo para entrenar al Liverpool a partir de junio
El pacto verbal quedaría sin efecto si Arne Slot conquistara la Champions esta temporada con los 'reds'
Xabi Alonso cobró un finiquito de 10 millones por su salida del Real Madrid
Xabi Alonso tiene un acuerdo para entrenar al Liverpool a partir de la próxima temporada siempre que Arne Slot no gane la Champions. El pacto verbal alcanzado entre el ex entrenador del Real Madrid y el club ‘red’ se traduciría en un contrato por tres temporadas y su llegada se haría oficial si el Liverpool, que se las vería con el PSG en unos hipotéticos cuartos, cae eliminado de la Liga de Campeones.
Los primeros contactos puramente informales entre el Liverpool y el entorno de Xabi Alonso se produjeron durante la última semana del mes de noviembre de 2005, cuando el tolosarra ya estaba más que cuestionado por la cúpula del Real Madrid. Aquella primera conversación tuvo lugar la semana del partido del Real Madrid en Atenas ante el Olympiacos. Los responsables de la entidad de Anfield querían conocer si el técnico tolosarra estaba dispuesto a sentarse en el banquillo de los reds, que ya entonces querían despedir a Arne Slot, la próxima temporada.
El Liverpool ya había intentado fichar a Xabi Alonso, igual que el Bayern de Múnich, en el verano de 2024 después de que el tolosarra hiciera historia al conquistar la Bundesliga y la copa alemana sin perder un partido, pero entonces Xabi Alonso había dado su palabra al Bayer Leverkusen, con el que acababa de conquistar el histórico doblete, y no quiso saber nada de ofertas.
Un fiasco en el Real Madrid
El verano pasado, Xabi Alonso volvió a ser tentado por el Liverpool, pero eligió entrenar al Real Madrid. El proyecto era ilusionante y el desafío mayúsculo. Los cuatro años de Ancelotti se habían saldado con una temporada final para olvidar: 14 derrotas oficiales y un equipo con síntomas de estar a la deriva. Xabi parecía el técnico ideal para dar al Madrid un nuevo impulso y unos nuevos métodos de trabajo y entrenamiento, más adaptados a la actualidad.
Xabi Alonso aceptó sentarse en el banquillo del Real Madrid en el Mundial de Clubes. Eran lentejas. Heredó el equipo roto de Ancelotti y lo llevó hasta semifinales. Hubo brotes verdes, buenas intenciones, descubrimientos como el de Gonzalo, pero el PSG bajó al equipo madridista a la tierra. Luego llegó el verano, la mini-pretemporada y los resultados empezaron bien.
Pero todo se torció para Xabi Alonso en el Clásico. Lo ganó el Real Madrid, por cierto, pero el incendio generado por el numerito de Vinicius al ser sustituido fue una bomba de racimo que envenenó al vestuario. El club no hizo nada y su omisión reforzó a un Vinicius que pidió perdón con 72 horas de retraso y excluyó de sus disculpas al entrenador. Desde entonces, Xabi intentó disfrazarse de Ancelotti, dejar de entrenar e intentar gestionar. Todo fue a peor. El juego, la actitud y los resultados. Tanto que su proyecto acabó muriendo a principios de 2026, coincidiendo con la derrota del equipo madridista ante el Barcelona en la Supercopa de Arabia.
Desde aquel día, Xabi Alonso era consciente de que el siguiente paso de su carrera le iba a encaminar a Anfield. Por eso ya tiene un acuerdo verbal para dirigir al Liverpool las tres próximas temporadas, que sólo quedaría sin efecto en el caso de que Arne Slot conquiste la Champions, un escenario que entra dentro de lo posible, pero que no es el más probable visto el nivel del equipo red esta temporada y el de alguno de los aspirantes a ganar la orejona.