El CTA de siempre y los árbitros peor que nunca. Dos acciones que puestos a castigar deberían haber recibido el mismo castigo acabaron con distinto veredicto. Hablamos del gol que Sánchez Martínez, árbitro del Real Madrid-Mallorca, anuló a Arda Güler por tocar el balón con su brazo replegado en el rebote previo al que hubiera sido su segundo tanto de este sábado en el partido de la jornada 3 de Liga en el Santiago Bernabéu.
Pero es que horas antes, en Vitoria, se permitía una infracción idéntica de Giuliano Simeone que sí subió al marcador para el Atlético contra el Deportivo Alavés. Los rojiblancos no se fueron de vacío de Mendizorroza gracias a que no la vio García Verdura sobre el césped y González Fuertes en el VAR. «A mí también me ha sorprendido», dijo Xabi Alonso en la rueda de prensa post partido.
Y es que la jugada fue parecida e incluso más evidente la de Giuliano, ya que este tocó la pelota claramente con la mano para orientársela antes del disparo que significó el 0-1 del Atlético en Vitoria. En el mismo día, Sánchez Martínez se empeñó en anular el gol de Güler con revisión en la pantalla incluida. En este caso, en el VAR estaba Pulido Santana.
Terrible Sánchez Martínez
Llamó la atención ver en la sala de Las Rozas a Melero López y no a González Fuertes, que era el que inicialmente estaba designado como asistente del VAR en el Real Madrid-Mallorca. Todo el arbitraje bajo sospecha y castigo para el asturiano, que dicho sea de paso fue el colegiado que amenazó al club blanco antes de la última final de la Copa del Rey.
El gol de Giuliano, para colmo, también debería haber sido anulado por fuera de juego del argentino. Una cadena de errores que terminó salpicando de vuelta a los árbitros anteriores al repetirse la misma acción en el Bernabéu unas horas más tarde. Güler, que había marcado el primero del Real Madrid de cabeza, se quedó sin doblete tras la comprobación en el VAR de Sánchez Martínez, que también anuló dos goles a Kylian Mbappé.