El Movistar Arena presentó un gran ambiente respecto a las gargantas y el ruido de los abonados madridistas, pero desangelado a su vez en cuanto al público total que estuvo presente en el pabellón para el duelo entre Real Madrid y Hapoel Tel Aviv. Solamente los abonados podían entrar identificándose con su DNI. El Palacio tenía muchas zonas vacías cuando en condiciones normales el lleno hubiese sido espectacular.
El Real Madrid – Hapoel se pudo jugar con público y eso fue un gran paso. Solamente los abonados madridistas entraron al pabellón y el dieron un calor impresionante a su equipo. Pero el ambiente hubiese sido mayor con el pabellón completamente lleno. Y por culpa del Gobierno no pudo ser. Muchas zonas estaban vacías y mucho aficionado no pudo acudir al partido.
Todo ello por un «boicot» a Israel que cada vez es más minoritario. Ni 100 personas se manifestaron en los alrededores del Movistar Arena en contra del Hapoel y en contra de la disputa del partido. Un encuentro que contó con un dispositivo policial sin precendentes alrededor del Palacio.