El Real Madrid tiene constancia de que el duelo contra el Rayo Vallecano que se celebrará este domingo en el estadio Santiago Bernabéu estará marcado por la presencia de Ultras Sur en el coliseo madridista y la protesta que este grupo antisistema quiere llevar a cabo contra Florentino Pérez, presidente del conjunto blanco, y contra los propios jugadores. Desde la entidad madridista saben que han comprado diferentes entradas para llevar a cabo una pañolada contra el palco en el minuto 5 de partido. El grupo ultra no ha utilizado redes sociales para advertir la protesta, pero desde Valdebebas sí ha tenido acceso a ellos.
En el Real Madrid no sorprende en absoluto que este grupo antisistema, expulsado hace ya años del Bernabéu bajo el mandato de Florentino Pérez, aproveche este momento, cuando en lo deportivo el equipo no está en su mejor nivel, para tratar de desestabilizar al conjunto madridista. El club pudo expulsarlos del fondo sur, donde ahora se encuentra una grada de animación, pero saben que no podrán impedir su acceso al estadio con entradas compradas.
En el Real Madrid también saben que el pasado martes casi un centenar de Ultra Sur se desplazó a Lisboa con el único aliciente de provocar violencia contra los radicales del Benfica, ya que la gran mayoría, controlados por el club blanco, no tenían la posibilidad de comprar entradas para acceder al estadio de Da Luz. Finalmente, la policía impidió en la noche del mismo martes cualquier enfrentamiento. Los que se quedaron en la capital lusa y entraron el estadio fue con entradas compradas al propio Benfica, pero nunca en el sector de la afición madridista presente en uno de los fondos.
Hay que destacar y poner en valor cómo el Real Madrid de Florentino Pérez ha luchado para acabar con este grupo ultra y violento, con el que acabó dentro del Bernabéu en 2013. Desde ese momento, este grupo violento declaró la guerra al máximo mandatario del club blanco, que siempre se ha mantenido firme ante los violentos a pesar de haber sufrido ataques personales.
La entidad madridista no sólo los ha expulsado del Bernabéu, sino que lleva a cabo una estricta medida de reparto de entradas en los desplazamientos para que no puedan acceder a ellas. Por ello, el club sólo vende entradas para los partidos que los madridistas juegan como visitantes a socios y los tickets se reparten en la ciudad de destino acompañados de una pulsera y previa identificación del propietario de la entrada.