Baloncesto

Scariolo regresa de Atenas reforzado y con una obligación

El italiano lo ha bordado en esta Final Four en un momento de máxima debilidad en su plantilla sin los tres pívots

En el partido contra Olympiacos dio una lección de gestión y capacidad para tapar las ausencias

Pero también sabe el club en el que está y que le va a pedir ganar la Liga Endesa para no cerrar su primera temporada sin títulos

Scariolo
Scariolo. (Real Madrid)

El de Sergio Scariolo ha sido uno de los nombres propios del fin de semana en el mundo del deporte y sobre todo del baloncesto. Todos los amantes de la pelota naranja sabían que si algún entrenador podía afrontar una Final Four de la Euroliga contra los mejores equipos de Europa sin ninguno de sus tres pívots, era el italiano. Nos acostumbró durante dos décadas a obrar milagros en la selección española y el partido de este domingo contra el Olympiacos estuvo cerca de convertirse en la madre de todas sus gestas.

El Real Madrid llegó a los últimos dos minutos con el marcador empatado después de resistir al físico de los griegos con dos tipos que no habían jugado de ‘5’ en toda la temporada, Trey Lyles y Chuma Okeke, y una defensa en zona que permitió a los blancos salir a la carrera y maximizar sus intentos para plantar cara al que ya es campeón de Europa.

Un plan ideado y ejecutado a la perfección que se truncó en los minutos finales con un Real Madrid ya agotado por el esfuerzo y unos árbitros que cambiaron de criterio para regalar oportunidades extras desde el tiro libre al equipo ‘local’, un Olympiacos que se coronaba 13 años después en Atenas.

Para el madridismo, sólo quedaba levantarse y aplaudir a una plantilla que lo dejó todo en la cancha y un entrenador que, lejos de venirse abajo por las ausencias de Edy Tavares, Alex Len y Usman Garuba, se reinventó por completo para acercarse a una de sus mayores hazañas desde la banda.

La presión ya se la pone Scariolo

Sin embargo, bien sabe Scariolo que en el Real Madrid todo esto no vale de nada, o de muy poco. El club siempre va a exigir resultados y títulos y la realidad es que el italiano ya se ha quedado sin red. Su equipo afrontará el último tramo de la Liga Endesa con la obligación de ganarla por tercer año consecutivo tras patinar en las finales de Supercopa y Copa del Rey y caer con honores en la de la Euroliga.

Scariolo debe evitar un año en blanco que no sucede en el Real Madrid desde 2011, es decir, toda la era Pablo Laso y las tres temporadas de Chus Mateo como primer entrenador desde la marcha del vitoriano. Ha demostrado sobradamente que, pese a tener la plantilla diezmada, reúne los mimbres para conseguirlo y esa será su única misión en el último mes de competición.

El camino no será sencillo, ya que cuando el equipo supere los trámites ante Baskonia y Manresa, ambos esta semana, se enfrentará seguro a un hueso en la primera ronda del play off. Al ser líder matemático, el Real Madrid se medirá al octavo clasificado, un puesto que se disputarán en las dos últimas jornadas Bilbao Basket (7º), La Laguna Tenerife (8º) y Unicaja Málaga (9º). Los dos primeros ya le ganaron algún partido esta temporada.

Duro final de Liga

Si supera ese envite, la semifinal apunta a ser durísima, toque quien toque. En este momento, UCAM Murcia (2º), Barcelona (3º), Baskonia (4º) y Valencia Basket (5º) pelean por la segunda plaza, por tanto, el que la ocupe no se mediría a los actuales campeones hasta una hipotética final.

Sin embargo, el reto en semifinales sería mayúsculo, ya que el Real Madrid se podría topar con un Clásico, el enésimo duelo ante los de Pedro Martínez o el siempre duro enfrentamiento con vitorianos y murcianos. Scariolo se juega mucho sea cual sea la ruta hacia el título, el único que queda para redondear una temporada de crecimiento en la sección de baloncesto a todos los niveles.

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