El Real Madrid sigue imparable y este martes le dio un palizón al Armani Milán en el partido de la jornada 23 de la Euroliga (106-77). En un festival ofensivo de los de Sergio Scariolo, Trey Lyles fue el mejor con 17 puntos y 25 de valoración. Los blancos volvieron a mostrar su fortaleza en el Movistar Arena, donde venían de ganar a Barcelona y Valencia Basket, y se consolidan en la zona de play off de la Euroliga.
El conjunto merengue, esta vez sin Sergio Llull en la convocatoria, demostró el porqué de su fortaleza en casa, a pesar de la baja entrada de este martes, condicionada por el partido de Champions League del equipo de fútbol, y sumó su undécima victoria en 12 partidos como local, siendo el mejor de Europa en este apartado.
La defensa blanca comenzó muy pendiente de frenar el impacto ofensivo de Armoni Brooks, máximo anotador del conjunto italiano, con un Alberto Abalde pegajoso, que también asumió galones en ataque. Devin Booker trató de aprovechar su largo rango de tiro para sacar de la zona a un Walter Tavares imperial en la pintura, en un Real Madrid que afinó pronto sus intentos desde el exterior (5/7 en triples), con Mario Hezonja penalizando al poste cada desajuste en la defensa del Milán.
El buen hacer atrás de los de Scariolo, siempre cimentado bajo la intimidación del caboverdiano (dos tapones), se vio empañado por la poca intensidad a la hora de cerrar el rebote en un par de jugadas, lo que desembocó en la segunda y temprana personal de Hezonja.
El Real Madrid machaca al Milán
Pese a ello, buscaron la verticalidad de sus hombres exteriores para aprovechar el lento balance de los de Poeta. El Milán, que llegó con sólo dos faltas de equipo al último minuto del primer cuarto, maquilló el resultado hasta el 30-23 gracias a dos triples de Giampaolo Ricci y Brooks, que rebajaron los 13 de máxima.
La segunda unidad del Madrid, encabezada por la dupla interior Garuba-Lyles, continuó con las buenas sensaciones ante un Milán desdibujado bajo la dirección del internacional español Lorenzo Brown. La brega bajo los aros de Josh Nebo mandó al banquillo a Tavares, con dos faltas, pero no ayudó a paliar los problemas de juego del conjunto transalpino.
Lyles siguió mostrando todo su arsenal ofensivo y, con 11 puntos y 4 capturas, contribuyó para que los suyos se marcharan hasta los 17 de renta tras un triple de Andrés Feliz. Alex Len, prácticamente sin oportunidades en los últimos partidos, ayudó con buenos minutos a un Real Madrid hiperactivo en defensa, que puso el cerrojo antes del descanso y permitió sólo 13 puntos en este tiempo.
El Milán salió mucho más agresivo tras el paso por los vestuarios, con un sistema de presión en toda la cancha, pero los blancos movieron el balón con paciencia para encontrar a Tavares (con 10 puntos), inédito en el apartado anotador hasta entonces, en situaciones cercanas al aro.
Fruto de la precipitación, los de Poeta encadenaron varias pérdidas de balón, a la vez que hacían aguas atrás, con un Real Madrid que percutía con Lyles y Hezonja. Dos pérdidas consecutivas de Theo Maledon dieron algo de aire a los milaneses para el último tramo de un partido prácticamente finiquitado, 78-55.
El cuarto final fue un mero trámite para los de Scariolo, a pesar de que los visitantes recuperaron algo de efectividad desde el perímetro (4/7 en triples) y jugadores con menos protagonismo como David Krämer, Chuma Okeke o Len aprovecharon la oportunidad para cerrar el choque en un contundente 106-77.