El Gobierno ha obligado al Real Madrid a jugarse buena parte de su futuro en esta Euroliga en clara desventaja al no poder contar con su afición este martes en el Palacio de los Deportes para el duelo contra el Hapoel Tel Aviv. El partido fue declarado de alto riesgo la semana pasada y el club blanco confirmó que, efectivamente, disputará su segundo encuentro esta temporada sin público.
El Real Madrid siempre ha obedecido las instrucciones del delegado del Gobierno, Francisco Martín, aceptando un hándicap que es manifiesto, ya que el Hapoel, independientemente de si han actuado de local en Tel Aviv o en Sofía (Bulgaria), su sede alternativa por la guerra en Oriente Medio, siempre cuenta con una parte de su afición.
De hecho, el club blanco se prepara para que esta situación se repita en un hipotético cruce en los play off, una posibilidad que existe debido a la posición que ocupan Real Madrid y Hapoel en la tabla de la Euroliga. El de este martes es un duelo entre rivales directos, ya que el equipo de Sergio Scariolo es cuarto y su rival tercero, con las mismas victorias (20) y una derrota menos (11).
Por lo tanto, el choque es de máxima importancia para los blancos, que no tendrán el aliento de su afición en el Palacio para una cita que habría rozado el lleno. El Gobierno lo ha vuelto a impedir, como ya pasó en enero. La diferencia con el partido de hace dos meses contra el Maccabi es que para aquella cita sí que se convocó una gran manifestación contra Israel a las puertas del pabellón.
Silencio de Podemos
Un grupo de entidades liderado por Podemos, con Ione Belarra y Pablo Fernández al frente, solicitó sin éxito la suspensión del encuentro y se movilizó durante las dos horas anteriores en la plaza Felipe II. De momento, para la cita de este martes no ha habido ninguna convocatoria, por lo que el decreto de puerta cerrada es bastante absurdo. Así como el multitudinario despliegue policial que rodeará el recinto.
La vez pasada, la prensa se sometió a exhaustivos controles por parte de los miembros de seguridad para evitar la entrada de cualquier objeto que pudiese resultar dañino para los jugadores y cuerpos técnicos. Toda esta arma política de boicot a los deportistas israelíes y apoyo a Palestina la arrastra el deporte en nuestro país desde la presencia del equipo Israel Premier Tech en la última Vuelta a España.
La Euroliga en juego
Scariolo no escondió este lunes que es jugar sin público es «una situación totalmente atípica». «Debemos ser capaces de encontrar dentro de nosotros mismos la capacidad de superar los momentos difíciles, que los habrá, probablemente más de uno, en los que normalmente nuestra afición nos ayuda en el Palacio. Debemos ser pacientes porque sabemos que va a ser un partido largo, pero también la recompensa de conseguir ganarlo sería muy grande», afirmó el italiano.
Mario Hezonja también comentó esta circunstancia: «Sin público es muy raro para nosotros. Es verdad que entrenamos también en este ambiente, sin público, y deberíamos llevar esta concentración al partido contra el Hapoel. Es un equipo nuevo en la Euroliga, que juega un poco diferente a otros equipos, y eso le está dando éxito. Tenemos que ir con la máxima concentración y a tope físicamente».