Fracasó el intento de Podemos de boicotear el partido de Euroliga entre el Maccabi Tel Aviv y el Real Madrid. Pretendieron organizar una manifestación en los aledaños del Movistar Arena, a la que apenas acudieron 200 personas- y tras ver el fiasco, la plana mayor de Podemos se fue a la francesa de la escena. Pablo Fernández e Ione Belarra, que fueron la cabeza visible en ausencia de Irene Montero, apenas duraron media hora antes de irse y dejar a los manifestantes abandonados.
El grupo político de extrema izquierda naufragó con una protesta a la que apenas acudieron 200 personas, pero para la que el delegado del Gobierno en la Comunidad, Francisco Martín, desplegó más de 400 miembros de la Policía Nacional. Los propalestinos, además, vieron como su propuesta de que el partido se suspendiera no iba a ninguna parte, pese a que éste se celebrase a puerta cerrada este jueves (20:45 horas).
La escasa afluencia de público a la convocatoria en el centro de Madrid pone de manifiesto el escaso tirón de la formación morada. La manifestación comenzó 90 minutos antes del inicio del choque y contó con banderas de Palestina y cánticos contra Israel. El Real Madrid-Maccabi fue decretado de alto riesgo por la amenaza que suponían los radicales para la seguridad de los jugadores y cuerpos técnicos del equipo israelí.
Belarra y los suyos intentaron caldear un ambiente que se quedó completamente gélido por el frío vigente en Madrid y por la alta presencia policial. La de este jueves es la segunda protesta fallida de esta semana en nuestro país, ya que la convocada el pasado martes en el Palau Blaugrana para el Barcelona-Maccabi tampoco tuvo demasiada presencia de manifestantes. Apenas 60 personas acudieron a quejarse de la visita del equipo israelí para el partido de la Euroliga que se saldó con victoria para el Barça (93-83).