Podemos fracasó en la organización de una manifestación en los aledaños del Movistar Arena para protestar por la visita del equipo israelí Maccabi Tel Aviv al Real Madrid de baloncesto para el partido de la jornada 21 de la Euroliga. Ni siquiera Irene Montero, cabecilla del partido en Europa, acudió a apoyar la manifestación.
La representación de Podemos en las inmediaciones del pabellón la lideró la cabeza nacional Ione Belarra junto con el jefe de la formación en Castilla-León, Pablo Fernández. El grupo político de extrema izquierda naufragó con una protesta a la que apenas acudieron 200 personas, pero para la que el delegado del Gobierno en la Comunidad, Francisco Martín, desplegó más de 400 miembros de la Policía Nacional.
Los propalestinos, además, vieron como su propuesta de que el partido se suspendiera no iba a ninguna parte, pese a que éste se celebrase a puerta cerrada este jueves (20:45 horas). La escasa afluencia de público a la convocatoria en el centro de Madrid pone de manifiesto el escaso tirón de la formación morada.
La manifestación comenzó 90 minutos antes del inicio del choque y contó con banderas de Palestina y cánticos contra Israel. El Real Madrid-Maccabi fue decretado de alto riesgo por la amenaza que suponían los radicales para la seguridad de los jugadores y cuerpos técnicos del equipo israelí. Belarra y los suyos intentaron caldear un ambiente que se quedó completamente gélido por el frío vigente en Madrid y por la alta presencia policial.
La de este jueves es la segunda protesta fallida de esta semana en nuestro país, ya que la convocada el pasado martes en el Palau Blaugrana para el Barcelona-Maccabi tampoco tuvo demasiada presencia de manifestantes. Apenas 60 personas acudieron a quejarse de la visita del equipo israelí para el partido de la Euroliga que se saldó con victoria para el Barça (93-83).