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BARCELONA VS REAL MADRID: LA RESACA

Otro milagro en el Camp Nou: el Madrid acabó con once

En las últimas temporadas era habitual que el Real Madrid acabara con diez jugadores los Clásicos ante el Barcelona. Había ocurrido 11 de las últimas 26 ocasiones y, aunque Clos Gómez tuvo un arbitraje parcial perjudicando claramente al Real Madrid, al menos los blancos pudieron competir hasta el final de igual a igual.

Ningún madridista fue expulsado y eso, tratándose de Clos Gómez, parece más un milagro que cualquier otra cosa. El árbitro aragonés, aun así, encontró otras formas de favorecer al Barcelona como, por ejemplo, dejando sin castigo alguno los tres penaltis que los culés cometieron. Pero esto no pilló de sorpresa en el vestuario blanco, ya sabían lo que se iban a encontrar.

Eso sí, el Real Madrid fue el primer equipo en ver una tarjeta amarilla, la vio Isco en el minuto 12 cuando, en el inicio, ya la habían merecido Mascherano y Busquets. Al final del partido, el Barcelona sumó cuatro amonestaciones, dos más que el Real Madrid (Isco y Carvajal) pero es lógico. Los de Zidane cometieron menos faltas y los de Luis Enrique se dedicaron a interrumpir continuamente el juego con faltas en los minutos finales ante la reacción madridista. Una reacción que, al final, tuvo premio.

Con todo, el arbitraje impartido por Carlos Clos Gómez fue parcial y estuvo muy lejos de ser bueno. El Real Madrid fue el conjunto perjudicado, una vez más, por el aragonés que no pitó ninguno de los tres penaltis que el Barcelona cometió. En el minuto cuatro, uno clarísimo de Mascherano sobre Lucas Vázquez. Más tarde, una mano de Rakitic y, posteriormente, en el minuto 23, dejó sin sanción un claro agarrón de Mascherano que impidió a Cristiano Ronaldo el remate de cabeza. Tres penaltis en veinte minutos.

Tras la actuación, no es de extrañar que la plantilla blanca estuviera preocupada en los días previos al choque por la actuación de Clos Gómez. «Nos preocupa más Clos que Messi», era el mensaje que trascendió desde dentro. Y es que el colegiado aragonés fue, además, el que dirigió el único partido que ha perdido el Real Madrid en Liga desde que Zidane tomó las riendas del primer equipo.