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Liga: Atlético - Barcelona

De su encontronazo con Luis Enrique y problemas en el Barcelona a baluarte del Atlético: Grimaldo contra su pasado

El lateral brilló en el filial azulgrana, pero su comportamiento díscolo le privó de debutar en el primer equipo y seguir en el club

Luis Enrique no le convocó ni en el Barcelona ni durante su etapa como seleccionador

El pasado y el presente de Grimaldo convergen este domingo en el Metropolitano. Parece que fue ayer, como dice aquel, cuando era la banda del Mini Estadi la que recorría el lateral con el brazalete al brazo de manera incombustible. Era uno de los diamantes de La Masía con mayor proyección. Se convirtió en 2011 en el jugador más joven de siempre en Segunda División y llamaba a la puerta del primer equipo.

En el Camp Nou le veían como el relevo de Jordi Alba, sin embargo, por mucho que tocó la puerta, nunca la abrió. O nunca se la abrieron. Los que estuvieron cerca del Grimaldo de aquellos años, entre 2011 y 2015, describen a un futbolista «talentoso y con un gran futuro», pero de «carácter rebelde».

Los mismos citan que hubo gestos de «desplante» y «prepotentes» que no gustaron en el cuerpo técnico del primer equipo durante esa época, con Luis Enrique a la cabeza. Sin embargo, su fútbol no hacía más que liderar al filial de Eusebio Sacristán y reclamar oportunidades en el Camp Nou, donde, spoiler, no llegó a debutar. A Luis Enrique le llegó cierto pasotismo en los entrenamientos y bromas alrededor sobre su salario y decidió no contar con él.

Y todo estalló tras la victoria del Barça B sobre el Alcoyano en 2015. «Nunca me ha dicho nada, no he tenido ningún contacto con él. Tampoco tengo nada que hablar con él. Yo trabajo con mi míster. Me llevo muy bien con él, me ayuda en todo y me ayuda a ser mejor. Que el de arriba esté con sus jugadores y yo estaré con mi equipo», dijo Grimaldo en RAC1.

Aquellas declaraciones no obtuvieron réplica que no sentaron bien a Luis Enrique, que nunca contó con él ni en el primer equipo del Barcelona ni en la selección. La situación desembocó en traspaso al Benfica, donde pasó ocho exitosas temporadas antes de poner rumbo al Bayer Leverkusen de Xabi Alonso con la intención de «llamar a la selección».

En Alemania se convirtió en puñal de aquel Bayer campeón de la Bundesliga y este verano, campeón del mundo mediante, hizo las maletas al Atlético, donde suma cuatro goles y dos asistencias en Liga y se ha convertido en factor diferencial dentro del esquema de Simeone gracias a su juego interior y llegada al área rival. Este domingo su pasado y presente chocan en el Metropolitano con la misión de frenar a Lamine sin descuidar su vocación ofensiva.