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Liga: Alavés 1-2 Atlético

El ‘Cuti’ Romero rescata la candidatura del Atlético por la Liga

El central argentino culmina un centro exquisito de Baena en el tramo final del partido

El Alavés jugó más de media hora con un jugador menos por un planchazo de Ángel Pérez sobre Julián

Los rojiblancos consiguen su cuarta victoria liguera consecutiva

Andaba el Atlético atascado y haciendo gala de su idiosincrasia pre-Simeone, cuando su lógica era inversa. Llevaba jugando con un futbolista más desde el minuto 60, pero más era menos. Desde entonces se había dado de bruces con la trinchera de los de Quique Sánchez Flores, zorro entre los zorros. El Cholo se dio cuenta de que por abajo no iba la cosa y envidó con Sorloth para ganarlo por arriba. Baena, con la flecha hacia arriba desde el Mundial, lo interpretó y puso un centro medido para que el Cuti Romero batiera a Sivera (1-2) y reforzara la candidatura del Atlético en Liga, que ya se sitúa a dos puntos del Barcelona, aunque con un partido más.

Era una tarde de vueltas. En general, tras el parón de selecciones más largo, y en particular con Barrios de nuevo en la titularidad tras más de un mes ausente por lesión. Lookman se mantuvo en el once y volvió a no acabar un partido. Su estado intermitente lo impide desde el primer partido de la temporada. Anda el nigeriano a caballo entre malas decisiones y lentitud. El Alavés atropelló de inicio. Su plan era el mismo que había atrapado al Atlético durante un lustro. Intensidad y más intensidad. Simeone entendió que no podían ganar a base de testosterona, pero sí a través del balón.

Al primer toque se desarbolan defensas y al primer toque combinaron Grimaldo y Jonathan David con lógica contraria. Asistió el segundo y anotó el primero. Tercer gol para el lateral y demostración de que David es más que un jugador de área. Grimaldo buscó, sin éxito, el segundo y Oblak estrenó guantes. Parecía que así se consumiría la primera parte, pero con el Atlético nunca se puede estar tranquilo y menos si Le Normand anda suelto. Es un sospechoso habitual en el área cuando el asunto va de darse cariño. Así que agarrón y penalti.

Ni fuera de juego previo ni interpretaciones posteriores. Boyé ajustició y tablas al descanso. Gol psicológico. Simeone no perdió tiempo. Metió a Julián Álvarez y Baena y sacó al intermitente Lookman y a Jonathan David. Rara la sustitución del canadiense. Y poco después entró Kang-in Lee. Otra actitud de los rojiblancos con ellos. Más presencia en campo rival y más capacidad para agobiar a la zaga babazorra. Pero no fue un acierto propio, sino un fallo rival, lo que desniveló la balanza. Ángel Pérez llegó tarde y clavó los tacos con demasiada fuerza a Julián y la resolución, VAR mediante, fue una expulsión.

Fue entonces cuando más fue menos para el Atlético. Con un jugador más tuvieron más posesión, más centros laterales, más concurrencia en campo del Alavés… Pero menos ocasiones. Sánchez Flores rearmó su equipo con cuatro cambios y anestesió las transiciones rojiblancas. Pasaban pocas cosas, bien por y para el Alavés. Incluso Mariano pudo sacar petróleo de un error colchonero. Parecía que Mendizorroa sería piedra, de nuevo, hasta que Baena dibujó un centro con el exterior y el Cuti entró sin pedir permiso y recolocó todo. La victoria y la candidatura a la Liga. Ahí sigue el Atlético, a la estela del Barcelona.