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Psicología

La psicología sugiere que las personas que pasan mucho rato en redes sociales pero no publican nada no son tímidas, sino que han aprendido a ser observadores silenciosos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Qustodio, plataforma especializada en seguridad online y bienestar digital para familias, ha publicado «El dilema digital: La infancia en una encrucijada», un estudio que analiza los datos de 400.000 familias con hijos de entre 4 y 18 años en España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia a lo largo de 2024. En España, el tiempo promedio de uso son 39 minutos diarios, y la plataforma preferida de los menores es YouTube, con 44 minutos de uso al día, la misma cifra que en 2023.

Amazon Prime Video es la única plataforma que incrementa su tiempo de uso, un 3%, hasta alcanzar los 34 minutos diarios. Por el contrario, Netflix y Disney+ reducen su tiempo de consumo, pasando de 38 a 34 minutos al día y de 34 a 30 minutos, respectivamente. Mientras, Movistar+ y Twitch mantienen estables sus registros, con 26 y 22 minutos diarios de uso. Gloria R Ben, psicóloga experta de Qustodio, insiste en la importancia de que «las familias supervisen el contenido que consumen los menores en estas plataformas e inculquen un uso responsable de los dispositivos electrónicos, estableciendo normas y límites de tiempo de uso».

¿Por qué hay personas que no publican nada en redes sociales?

En este contexto, según una investigación de la Universidad Northeastern, cerca del 90% de los usuarios de redes sociales son lo que los expertos denominan «observadores pasivos». Es decir, consumen contenido, pero apenas interactúan con él: no comentan, no dan ‘me gusta’ ni lo comparten. Sin embargo, la mayoría de los estudios sobre el comportamiento en redes sociales se centran en el 10% restante, que sí participa de forma activa en estas plataformas.

Desde la perspectiva psicológica, en redes sociales, todos actuamos como si estuviéramos sobre un escenario, tratando de gestionar la imagen que proyectamos ante los demás. Elegimos qué aspectos de nuestra vida mostrar y cuáles mantener en privado, por lo que el uso que hacemos de las redes sociales puede revelar mucho sobre nuestra personalidad y la forma en que queremos ser percibidos.

La psicóloga Olga Albaladejo explica en Cuerpomente que quienes no publican nada en redes sociales suelen ser «personas reflexivas, con tendencia a analizar antes de actuar. Prefieren comprender el contexto, las personas y las dinámicas antes de mostrarse». «Desde la psicología cognitiva, este estilo se asocia a lo que se denomina procesamiento sistemático», añade. Y continúa: «son personas que también toman decisiones vitales más meditadas, que necesitan tiempo para integrar la información y que no suelen actuar por impulso ni por presión social».

Aunque la exposición pública se ha normalizado con el auge de las redes sociales, no todas las personas la viven con la misma naturalidad. «Para muchas personas, publicar supone ceder parte de su vida privada, y eso genera una incomodidad completamente legítima», explica Olga. Esa sensación no responde necesariamente a la timidez o la inseguridad, sino a la necesidad de establecer un límite entre lo íntimo y lo público. «La teoría de la regulación de la privacidad, desarrollada por el psicólogo Irwin Altman, explica precisamente esa necesidad humana de decidir cuánto mostramos de nosotros mismos, a quién y en qué contexto», señala la psicóloga.

Validación interna y privacidad

Las personas que prefieren no compartir su vida en una ventana tan amplia como las redes sociales suelen hacerlo porque cuentan con una buena capacidad de autorregulación de la privacidad y un autoconcepto sólido, sustentado en una autoestima no dependiente de la validación externa. En otras palabras, no necesitan la aprobación de los demás para sentirse bien consigo mismas.

Esta actitud tampoco debe interpretarse como un signo de timidez o falta de vida social. Más bien responde a una forma de entender las redes sociales en la que se evita la comparación constante en un escenario que no siempre refleja la realidad, priorizando la estabilidad emocional y la seguridad personal.

Por otro lado, el estudio «Would You Go Invisible on Social Media? An Empirical Study on the Antecedents of Users’ Lurking Behavior» analiza las razones por las que algunos usuarios optan por volverse «invisibles» en las redes sociales. Entre ellas destaca el estrés derivadodel uso excesivo de estas plataformas. El trabajo aborda el fenómeno conocido como «lurking», un comportamiento que consiste en consumir y observar contenido sin interactuar públicamente.

Factores psicológicos

Este comportamiento puede estar relacionado con distintos factores psicológicos. Entre ellos destacan una menor dependencia de la validación social y una mayor capacidad de observación, al dedicar más tiempo a analizar el contenido que a compartirlo. También refleja un estilo de pensamiento más reflexivo, entendiendo como tal el hecho de procesar la información antes de reaccionar. En este sentido, el silencio digital no implica desinterés, sino una forma más selectiva y consciente de utilizar las redes sociales.

Finalmente, tendencias como el «zero post» muestran que cada vez más usuarios prefieren consumir contenido sin publicar de manera habitual, priorizando la privacidad, la autenticidad y un mayor control sobre la información que comparten.