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Nina, arquitecta italiana: «Ni se te ocurra cerrar el balcón de tu casa. Los jóvenes están cambiando la tendencia»

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La distribución de los pisos en las ciudades españolas ha seguido tradicionalmente un patrón muy utilitario, donde el tratamiento del balcón de tu casa solía quedar relegado frente a la necesidad de ganar amplitud en el interior. Por ello, numerosas familias optaban históricamente por soluciones constructivas rápidas que terminaban modificando la fachada visual.

Sin embargo, las prioridades de habitabilidad de los nuevos propietarios han transformado esta visión clasicista de forma rotunda. Hoy en día, la decisión sobre cómo aprovechar el balcón parece influir directamente en la calidad de vida. Desde luego, el cambio de perspectiva impulsado por los nuevos compradores inmobiliarios se nota y mucho.

La opinión de una experta: ¿Por qué cerrar el balcón de tu casa es un error?

La arquitecta e interiorista italiana afincada en Barcelona, Nina Mariani, se muestra contundente respecto a las recientes y masivas corrientes de reformas. Según aclara la profesional, proceder a eliminar el balcón de tu casa con el único fin de ganar espacio interno supone una pérdida estratégica a nivel espacial, ya que altera la dinámica diaria del hogar contemporáneo.

Estos pequeños rincones orientados hacia la calle adquieren en la actualidad rango de oasis urbanos, elementos necesarios para garantizar la desconexión diaria de sus dueños.

Frente a la mentalidad práctica de generaciones de antaño, enfocadas en disponer de un mayor salón-comedor o una galería cerrada, la tendencia contemporánea en el diseño experimenta una reversión completa en todo el país.

Mariani destaca que los grupos más jóvenes, formados principalmente por la generación millennial y la Generación Z, valoran de forma notoria la opción de tener un hueco al aire libre.

Incluso si la terraza es minúscula en sus proporciones, prefieren mantenerla abierta frente a los agentes atmosféricos para colocar plantas, disfrutar de la primera luz matutina o asomarse hacia la vía pública.

Esta revalorización del entorno exterior abierto no aparece como una simple moda estética pasajera temporal, sino como un verdadero cambio estructural en el modo de habitar las urbes. Así, la mentalidad general mutó y reconoce esta área de la casa como una zona imprescindible para el esparcimiento doméstico.

La fuerte conexión cultural de otros países con las terrazas y zonas descubiertas

Desde su punto de vista como profesional nacida en Italia, Nina Mariani observa que la relación sentimental con las áreas que comunican con el exterior siempre se mantuvo fuerte en su país de origen.

En la costumbre transalpina, se entienden como una extensión natural del hogar, un rincón que permite interactuar con el exterior y sacar partido al buen clima cotidiano.

Esta misma filosofía de aperturismo comienza a arraigar con fuerza entre las principales ciudades de España. La experta sostiene firmemente que las diferencias palpables en el uso de los espacios exteriores ya no dependen de la geografía, sino que responden con claridad a un indiscutible salto generacional.

Para los dueños o arrendatarios de menos de 40 años, la posibilidad de salir a tomar el aire sin la obligación estricta de bajar al portal resulta un requisito casi innegociable a la hora de decidirse por una vivienda.

Renunciar a la ventilación directa y al contacto visual con el barrio se percibe como un franco retroceso en los estándares del confort residencial actual.

Por todos estos motivos, acondicionar dicha área y decorarla de manera efectiva se convirtió en un paso fundamental. Aplicar recursos de iluminación ambiental cálida y añadir la mayor cantidad de vegetación posible compone uno de los encargos más recurrentes que reciben los estudios de interiorismo durante los últimos tiempos.

Alternativas de interiorismo para exprimir al máximo el balcón de tu casa

Lejos de la antigua creencia popular que reinaba a finales del siglo XX, el interiorismo actual demuestra que no hace falta disponer de unas dimensiones gigantescas para disfrutar de los beneficios de asomarse a la calle.

Las soluciones modernas permiten aprovechar cada rincón útil mediante el uso inteligente de muebles que se pliegan o cuelgan en la pared y de útiles huertos de orientación vertical.

Esta clase de diseño interior ayuda en gran medida a definir diversas funciones de uso en pocos metros y a lo largo de las estaciones del año.

Y es que, en este sentido, la introducción de mantas preparadas para la intemperie, cojines forrados con telas impermeables y farolillos solares o guirnaldas produce un ambiente que resulta de lo más acogedor tanto en verano como en invierno.

Además de su función de recreo, un balcón debidamente equipado posee el potencial de funcionar como sala de trabajo ocasional al aire libre o espacio reservado para los desayunos del fin de semana.

Todas estas adaptaciones incrementan el desempeño habitual de la propiedad e impiden la tentación clásica de sellarlo mediante gruesas cristaleras y cerramientos de aluminio de carácter permanente.

Como apunte a tener en cuenta, la presencia constante de plantas y pequeñas agrupaciones de macetas realiza una labor silenciosa como aislante natural frente a la intensa polución acústica característica del centro. Así, cada inquilino podrá asegurarse de una vía de escape inestimable frente al agobiante ritmo del asfalto.