Curiosidades
Premio Nobel

Marie Curie, premio Nobel de Química 1911: «En ninguna parte preferiría estar más que en mi laboratorio, manchando mi ropa y cobrando por jugar»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Marie Curie pasó décadas en laboratorios mal ventilados, manipulando toneladas de pechblenda y estropeando su ropa entre ollas de hierro. La científica polaca, premio Nobel de Física en 1903 y de Química en 1911, nunca vivió aquello como un sacrificio.

Su frase sobre el laboratorio, recogida en numerosas recopilaciones de citas, mezcla la pasión por la investigación con una idea muy clara del dinero. Para Curie, el sueldo era un medio para seguir investigando, nunca una meta.

Qué quería decir la frase de Marie Curie sobre «jugar» en el laboratorio

Curie comparaba al científico con un niño ante fenómenos naturales que le impresionan como un cuento de hadas. Esa imagen da sentido al verbo «jugar» de la cita: descubrir elementos nuevos exigía la misma libertad mental y la misma curiosidad que un niño pone en sus juegos.

La palabra «cobrando» apunta a su relación con el dinero. Marie y Pierre Curie decidieron no patentar el proceso de aislamiento del radio y dejaron que médicos e industrias de todo el mundo lo usaran libremente. Podrían haber hecho fortuna, pero la investigadora consideraba que el conocimiento pertenecía a la humanidad. El salario le garantizaba lo básico para seguir en el laboratorio.

La ropa manchada también tiene su historia. Durante su juventud, Curie trabajó años como institutriz en Polonia para pagar los estudios de su hermana Bronya, que después le devolvió el favor en París. Cuando por fin dispuso de un espacio propio, ensuciarse con pechblenda, el mineral del que extraía el radio, le parecía un privilegio.

Los descubrimientos de Marie Curie que cambiaron la física

Henri Becquerel había detectado que el uranio emitía rayos. Curie demostró que esa radiación no dependía de una reacción química, sino que nacía del propio átomo, y acuñó el término radiactividad. Con ese hallazgo, la idea del átomo indivisible empezó a resquebrajarse.

En 1898, el matrimonio Curie comprobó que la pechblenda emitía más radiación que el uranio puro y dedujo que escondía elementos desconocidos. En julio anunciaron el polonio, bautizado así en honor a Polonia, entonces repartida entre tres imperios. En diciembre llegó el radio, del latín radius, rayo.

Después vino el trabajo más duro. En un cobertizo junto a la Escuela de Física y Química de París, Curie procesó toneladas de mineral hasta aislar en 1902 una décima de gramo de cloruro de radio. En 1910 obtuvo el radio metálico. Para lograrlo perfeccionó la cristalización fraccionada, una de las bases de la radioquímica.

Durante la Primera Guerra Mundial, Curie diseñó unidades móviles de rayos X que pasaron a la historia como las «pequeñas Curies». Ella misma condujo algunos de esos vehículos y formó a unas 150 mujeres para hacer radiografías a los soldados heridos en el frente.

Quién fue Marie Curie, la primera mujer en ganar un premio Nobel

Maria Salomea Skłodowska nació en Varsovia el 7 de noviembre de 1867, en una Polonia bajo dominio ruso donde las mujeres no podían acceder a la universidad. Estudió en la clandestina Universidad Volante y en 1891 se matriculó en la Sorbona, donde se licenció en Física y en Matemáticas.

Curie fue la primera mujer en ganar un Nobel y sigue siendo la única persona premiada en dos ciencias distintas. Tras la muerte de Pierre en 1906, atropellado por un carruaje, ocupó su puesto y se convirtió en la primera profesora de la Sorbona. Murió el 4 de julio de 1934 en Passy, en los Alpes franceses, por una anemia aplásica ligada a la radiación. La Biblioteca Nacional de Francia guarda sus cuadernos, todavía radiactivos, en cajas forradas de plomo.