Los floristas dicen: la regla de usar un tercio del jarrón hace que las flores del supermercado parezcan caras al instante

Los floristas coinciden en que no hace falta gastar una fortuna para tener un bonito arreglo floral, ya que el resultado final no depende tanto del precio de las flores como de la forma en que se colocan y se presentan. Incluso un ramo del supermercado puede parecer mucho más elegante al retirar el envoltorio de plástico y añadir follaje o algunas ramas verdes. Estos elementos aportan estructura al arreglo y crean un fondo que hace que las flores destaquen mucho más.
Puedes aprovechar ramas, hojas, hierbas ornamentales u otra vegetación que tengas en el jardín o encuentres durante un paseo por el campo. Además de aportar volumen y un aspecto más elegante, el follaje se suele mantener en buen estado durante más tiempo que las flores, lo que ayuda a que el ramo conserve un aspecto fresco durante más días.
La truco definitivo para arreglar un ramo floral
La ubicación del ramo influye en el resultado final, ya que no es lo mismo un arreglo que se va a colocar en una repisa o una estantería, que sólo se verá de frente, que uno que se va a utilizar como centro de mesa, donde debe mantener un aspecto equilibrado desde todos los ángulos. Si el ramo va apoyado contra una pared, las flores más llamativas deben colocarse en la parte delantera; en cambio, si va a ser visible desde cualquier perspectiva, lo ideal es repartirlas de forma uniforme.
Otro detalle que marca la diferencia es elegir un jarrón con las proporciones adecuadas. Los floristas recomiendan que las flores sobresalgan aproximadamente un tercio por encima del borde del recipiente para conseguir un aspecto armonioso y elegante. Si los tallos son demasiado largos, basta con recortarlos en diagonal para facilitar también la absorción de agua.
Asimismo, los ramos resultan mucho más elegantes cuando las flores y el follaje se distribuyen a diferentes niveles, ya que esto aporta volumen, movimiento y un aspecto más natural. Para conseguir ese efecto, es tan sencillo como dejar algunas ramas o tallos sobresalgan ligeramente y que otros caigan con suavidad sobre el borde del jarrón. El resultado será un arreglo con un aire más fresco y desenfadado.
Por último, cabe señalar que un ramo no necesita un jarrón llamativo para destacar; de hecho, un recipiente de cristal sencillo permite que toda la atención recaiga sobre las flores. Esta combinación transmite una imagen limpia, sofisticada y mucho más elegante, incluso cuando se trata de un ramo comprado en el supermercado.
- Uno de los factores más importantes para conservar un ramo de flores es protegerlo de los cambios de temperatura. También es recomendable evitar que reciban luz solar directa, ya que el calor puede acelerar su deterioro.
- No es necesario llenar por completo el jarrón con agua; normalmente basta con mantener unos siete o diez centímetros de agua para que los tallos puedan absorber la cantidad necesaria. Además, es importante cambiar el agua con frecuencia, preferiblemente una vez al día, para evitar que se acumulen bacterias.
- Asimismo, es importante retirar las hojas que queden sumergidas en el agua. Estas partes pueden descomponerse con rapidez y favorecer la aparición de bacterias que dañen el ramo.
- Cuando alguna flor empieza a deteriorarse, lo mejor es retirarla cuanto antes. Las flores marchitas pueden acelerar el envejecimiento del resto del ramo y afectar a las que todavía se mantienen frescas.
Las mejores combinaciones
El rojo y el amarillo forman una combinación alegre y luminosa, perfecta para quienes buscan un arreglo floral que transmita entusiasmo y vitalidad. Flores como rosas rojas y girasoles amarillos crean un contraste llamativo que aporta fuerza y personalidad. El rojo representa la pasión, la emoción y la intensidad, mientras que el amarillo simboliza la alegría, el optimismo y la energía positiva.
Para quienes prefieren una estética más delicada, los tonos pastel como el rosa y el lavanda ofrecen una combinación sofisticada y equilibrada. Flores como peonías rosas, rosas claras o ramas de lavanda aportan suavidad y un toque romántico al conjunto. El rosa transmite ternura y cariño, mientras que el lavanda añade serenidad y elegancia. Es una elección ideal para crear arreglos florales con un aire refinado y relajante.
La combinación de blanco y verde destaca por su aspecto limpio y armonioso. Los ramos con flores blancas acompañadas de hojas verdes transmiten calma, frescura y una sensación de equilibrio. El blanco simboliza pureza y tranquilidad, mientras que el verde representa naturaleza, renovación y vitalidad. Esta mezcla es perfecta para quienes buscan un estilo minimalista y elegante donde la belleza de las flores sea la verdadera protagonista.
Para conseguir un ramo diferente y lleno de personalidad, la combinación de naranja y turquesa aporta frescura y originalidad. Estos tonos evocan ambientes tropicales, verano y creatividad. Flores llamativas como heliconias naranjas o variedades en tonos azulados pueden convertir un arreglo floral en una auténtica pieza decorativa. Es una opción ideal para quienes buscan un estilo alegre, atrevido y poco convencional.
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